La ceremonia religiosa comenzó a la hora prevista. "Soy muy afortunado, estás muy linda", fue lo primero que le dijo Harry a Meghan, apenas la vio. Frente a él, la capilla, decorada con flores frescas blancas, le recordaba a Harry, en su día más especial, a quien marcó su espíritu altruista, su madre, Lady Di.

Según los ingleses, esta ceremonia es 80% tradición y 20% "Harry-Meghan". Después del "I do" de Harry sonaron las risas de complicidad y alegría de sus amigos y familiares. Y después, al preguntar a los invitados si apoyaban esta unión, fueron ellos los que asintieron.

Lady Jane, hermana de Diana, tuvo un rol importantísimo al leerles El cantar de los Cantares. "El amor es más fuerte que la muerte", dijo, ante la emoción de todos. Lady Jane jugó un rol muy importante en la vida de Harry y William, a quienes adora, y fue quien le contó a Meghan quién era Diana, fuera de los flashes.

Uno de los grandes protagonistas de la ceremonia es el obispo episcopal Michael Curry, que, con rasgos de cómico de stand-up, dio un largo sermón que hizo reír a los invitados.

Harry y Meghan se subieron al Ascot Landau, un carruaje abierto que data de 1883, sobre el hicieron un recorrido de media hora para saludar a la fanáticos.

Las estrellas de Hollywood también encontraron su lugar en la gran boda real. Tras los pasos de George y Amal Clooney y Oprah Winfrey, el actor de Thor, Idris Elba asistió al gran evento junto con su prometida, Sabrina Dhowre. La modelo y actriz india Priyanka Chopra , gran amiga de Markle, también dijo presente.

La británica Carey Mulligan y su marido, Marcus Mumford, de la banda Mumford & Sons, desfilaron por la capilla St. George; lo mismo hizo Patrick J. Adams, amigo de la novia, con quien protagonizó la exitosa serie Suits.

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