Los empresarios del transporte público de pasajeros pidieron aumentar el boleto de $25 a $42,12, lo que representaría una suba de 68 por ciento. Lo hicieron a través de una solicitud que presentaron este jueves en el Concejo Deliberante.

Los empresarios calificaron como "crítica" la situación económica del sector por la pandemia del coronavirus y estimaron que el uso del colectivo bajó un 90% en Mar del Plata desde marzo, cuando el presidente decreto la cuarentena obligatoria.

"Las empresas de transporte público de pasajeros se encuentran atravesando una gravísima situación desde el punto de vista económico por las medidas de seguridad sanitaria adoptadas por el gobierno nacional, provincial y municipal", dijeron los empresarios.

"El aislamiento generó en las empresas de transporte del sector una abrupta caída de los pasajeros transportados y, por ende, de la recaudación, teniendo que adaptar la prestación de los servicios a esta realidad que día a día muta vertiginosamente. Las empresas de transporte tienen una marcada y alta estructura de costos fijos, lo cual imposibilita la adecuación en el corto plazo de la ecuación económico para lograr la sustentabilidad del servicio", agregaron.

Los empresarios basaron su pedido en la parálisis económica por la cuarentena, la inflación y el aumento del dólar que impacta en los costos del combustible y los repuestos.

"Un análisis efectuado a nivel global sobre información estadística de las empresas locales arrojó que comparativamente con días anteriores a los primeros anuncios, el nivel de actividad mostró una estrepitosa caída, llegando a tocar un piso nunca antes visto: mermas en el orden del 90%", señalaron.

"Las empresas fueron adecuando la prestación de los servicios ante tal realidad, reestructurando las frecuencias conforme las exigencias del Contrato de Concesión vigente y con plena interacción con el organismo de contralor en la materia a nivel municipal. Dado que las actividades esenciales exceptuadas de la cuarentena requieren el servicio de transporte público para poder trasladarse a sus puestos de trabajo, la oferta de servicios tuvo que sostener un ritmo tal que, para ser sumamente gráficos, genera un ingreso que no logra cubrir los pagos que deben efectuarse para abastecerse del combustible que esos recorridos consumen", afirmaron los empresarios.

"Toda esta caída en la actividad provocó un cuantioso desfasaje económico financiero en las empresas, ya que comienzan a verse en peligro el cumplimiento normal y habitual de las obligaciones asumidas: las compras de gas oil deben ser abonadas de contado, las remuneraciones a fin de mes deberán ser saldadas en tiempo y forma, las compras de bienes y servicios financiadas a través del sistema bancario (cheques diferidos) y cuyos vencimientos operen de aquí en más también verán peligrados su posibilidad de cobertura. Lo que lleva a las empresas lisa y llanamente a sobrevivir con los magros remanentes de fondos disponibles en un cortísimo plazo y a la espera de futuras partidas en concepto de Subsidios que mensualmente se perciben pero que representan no más del 40% de los fondos totales que gestionan tales empresas", apuntaron.

El último aumento comenzó a regir en febrero cuando el boleto llegó a $25. Un mes después el contexto cambió por el coronavirus y ahora las empresas debieron "recurrir al financiamiento bancario para poder enfrentar el pago de salarios, pero las cuotas que luego deberán afrontar estarán sujetas a la recomposición del nivel de actividad, escenario poco probable en este contexto", advirtieron.

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