No se olvidaron de enterrar ni la palita de jardinería con la que cavaron el pozo. Fue lo primero que desecharon en la tumba casera que hicieron en el patio de la casa del horror de Tolosa. Luego, descartaron una campera con la habrían arrastrado el cuerpo y, finalmente, depositaron el cadáver: estaba atado de pies y manos y envuelto en una sábana. Y pusieron el cemento que sería la base de la nueva parrilla.

Así se fueron descomponiendo los restos de Daniela Cicchini (49) estos últimos 8 meses en el que todos la buscaron, incluso los detenidos por el crimen. Se trata de la hija adolescente de la mujer asesinada y del novio de la chica de 17 años: Claudio Santa Cruz, un albañil de 47 años con quien tiene dos chiquitos.

La información de cómo mataron y enterraron el cuerpo de Cicchini se desprende de las pericias hechas en el patio de la casa de la mujer asesinada, ubicado en 116 entre 539 y 530 del barrio de La Plata y donde vivía la adolescente y su pareja; y del resultado preliminar de la autopsia.

Cicchini murió desangrada. Fue una fuente judicial la que le explicó a la agencia Télam que el cadáver tenía cinco cortes en el cuello, por lo que la causa de la muerte fue un shock hipovolémico.

La autopsia, que fue realizada este martes, reveló también que la data de la muerte de Cicchini es de entre seis y 12 meses, lo que coincide con el período en el que la mujer, que tenía otros dos hijos con los que no se hablaba, llevaba desaparecida.

Justamente, a Cicchini la comenzaron a buscar luego de que su hija, que hoy está detenida, iniciara un pedido de paradero y por eso un investigador se animó a especular: “Si esta joven no realizaba la denuncia por desaparición, tal vez nunca hubieran preguntado por ella. Hubiera sido el crimen perfecto”.

Por lo pronto, pareciera como que los asesinos cuidaron cada detalle. Cicchini fue hallada ayer enterrada en el fondo de su casa de Tolosa y, cuando accedieron a la tumba precaria, los peritos encontraron que “el cuerpo de la mujer tenía los pies atados con una soga blanca y las manos también atadas, detrás de la cabeza”, según las fuentes.

El cadáver estaba cubierto con una sábana y, cuando lo removieron, por debajo hallaron una campera que, se sospecha, fue utilizada para arrastrar el cuerpo hacia su lugar de entierro y una palita de jardinería.

La sospecha principal es que la adolescente habría asesinado a su madre para quedarse con la vivienda. Según dijeron fuentes policiales a Clarín, cuando detuvieron a la chica habría admitido ante los oficiales "fui yo, yo la maté".

Cecchini y su hija tenían una relación distante. Uno de los motivos habría sido el vínculo que la chica tenía con Santa Cruz, con quien estaría en pareja desde los 13 años.

Un vecino

Fue el fin de semana, después del temporal, que un vecino subió a los techos de esa cuadra para recuperar una chapa que se había volado por los vientos que impactaron el viernes a la noche. Desde la altura observó que en la casa de la desaparecida habían levantado una construcción: iban a hacer una parrilla en una vivienda que está casi abandonada.

Por eso, la construcción en curso llamó la atención del vecino, uno de los tantos que sabían que Cicchini llevaba desaparecida 8 meses. Y, entonces, avisó a la Policía.

Durante el operativo en la casa de Cicchini, buscaron con perros adiestrados y encontraron el cadáver justo en la obra en construcción: estaba enterrado a unos 30 centímetros de la superficie.

Fuente: Clarín

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