En el circuito mayorista el dólar volvió a subir ayer 3,9%, cerró a $39,05 y quedó al borde de los $40. La cotización acumula un alza de 7,9% en apenas una semana de mercados. Se juntaron varios factores para explicar el despertar de la moneda norteamericana. Anticipo del fin de mes, cobertura de empresas, más demanda de dólar futuro, menos oferta de exportadores, expectativa de baja de tasas, todo sazonado con un riesgo país que no cede, datos económicos negativos, encuestas inquietantes, paros y el fiasco del operativo de seguridad para el River-Boca a días del G-20.

1. Mayor demanda de dólar futuro: el feriado del viernes en la ciudad y la duda acerca de si se operará o no este jueves por la cumbre del G-20 hizo que virtualmente se anticipara el cierre cambiario del mes. Los negocios superaron u$s1.500 millones, con una tasa implícita de 60% para noviembre, que cerró en $39,50. El Banco Central habría intervenido vendiendo u$s600 millones.

2. Cobertura de bancos y empresas: no tanto en el spot, sino en futuros. Como en los últimos días, y para reducir la exposición en moneda local, entidades y corporaciones extranjeras están dolarizándose en un porcentaje estimado en hasta 30% de sus posiciones, de cara al cierre de balances de fin de año.

3. Reducida oferta de exportadores: apenas u$s130 millones habría sido la oferta de la exportación en los últimos días. Casi la cuarta parte del volumen habitual. Estiman que a partir de la semana próxima podría normalizarse la plaza con el inicio de la venta de trigo.

4. Expectativa de baja de tasas de interés: si bien el BCRA mantuvo casi sin variación la tasa de Leliq en 61,24% anual, ya anticipó que podría bajarla de 60% si las expectativas de inflación caen por segundo mes consecutivo, según el REM. El último relevamiento se conocerá la semana próxima y el anterior ya había mostrado una compresión.

5. Aumento de la oferta de dinero: la última licitación de Lebac generó una expansión monetaria de $122.234 millones. Parte se neutralizó con Leliq, parte con letras del Tesoro. En el Central estiman que, por aumento estacional de la demanda de dinero, podrán expandir un neto de $82.000 millones. Se espera un alivio del torniquete monetario, aunque todavía con cautela, e ir monitoreando el trade off dólar/tasa.

6. Desarme del "carry trade": la suba del dólar en la última semana se comió dos meses de la renta de un plazo fijo o de una letra. Un estímulo para cerrar posiciones, luego de haber recuperado parte en octubre y principios de noviembre algo de las pérdidas del año, en un marco global negativo para emergentes.

7. Riesgo-país que no baja: los bonos soberanos de Argentina continuaron cediendo terreno y los rendimientos de algunas especies como el AA25 superaron 12,5%, apenas por debajo de países como Bielorrusia, Ruanda o Camerún. La contracara es la firmeza del riesgo-país medido por el EMBI+ Argentina, ayer en 690 bps.

8. Indicadores económicos negativos: la última batería de índices difundidos por el INDEC con caídas en la actividad económica ensancharon la ventana de dudas respecto de la forma de la letra que tendrá la salida de la recesión. El oficialismo confía en que será una V, mientras que varios economistas privados y analistas financieros se inclinan más por una L.

9. Indicadores políticos negativos: no cayeron bien, sobre todo en el exterior, y a pocos días del G-20, las imágenes del fiasco del operativo de seguridad para la final de la Libertadores. Tampoco ayudó el paro de los gremios aeronáuticos que complican los vuelos de Aerolíneas, a lo que se sumó la medida de fuerza de transportistas anunciada para hoy, que paralizará trenes, colectivos y subtes entre las 4 y las 7.

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