Leo Bagnato
Emprendedor y Desarrollador Inmobiliario
CEO Grupo Developer

Mar del Plata, desde hace unos cuantos años, se viene transformando en un polo de excelentes desarrollos inmobiliarios que generan grandes inversiones para la ciudad, muchísimo trabajo de mano de obra (tanto calificada como no), y una mirada a futuro que entusiasma a muchos.

“El ladrillo” ha sido una de las inversiones preferidas para los argentinos. Acostumbrados a grandes devaluaciones, a riesgos casi incalculables, a no tener reglas claras para inversiones en bonos, acciones. Hoy nuevamente se pone en escena como la gran alternativa para resguardar el patrimonio.

Muchos se preguntan qué va a pasar con los precios de los inmuebles. Algunos creen que van a bajar. Desde el sector es muy clara: los inmuebles usados y mal ubicados van a ir a la baja. Propiedades con varias décadas de construidas, con problemas de desgaste por la cantidad de años de terminados, poco o nulo estacionamiento y otros factores más, van a impactar y producir una baja que se estima rondará el 20% medido en dólares.

Lo que sí está claro entre los desarrolladores de la ciudad y del país es que los precios de las propiedades nuevas, a estrenar, y sobre todo del segmento Premium, no van a bajar por varias razones. En primer lugar, un plazo de obra promedio es de 24 meses, con lo cual ver la “foto” de una baja en el costo sería erróneo, una obra es más una “película” de 24 meses de duración. Y en realidad a estos 24 meses hay que sumarle unos 12 meses más en el tiempo que se demora en adquirir la tierra y obtener todos los permisos necesarios para comenzar la obra. El mercado de “tierra” se maneja 100% en dólares, con lo cual hay un buen porcentaje del costo que sí o sí se mide en esa moneda. En general, la mayoría de los desarrolladores con experiencia y “espalda” no van a apurar su venta, quizás sí sus obras, porque se entiende que el negocio tiene un nivel de riesgo muy alto, que para que tenga sentido, tiene que sostener la rentabilidad, la cual es atentada en varias ocasiones durante los años que dure el desarrollo.

Mar del Plata, debido a las restricciones de viajes y las de desplazamiento, tiene por delante una gran oportunidad de captar más personas viniendo a vivir de manera permanente buscando una vida más tranquila, y seguramente se pueda preparar para una gran temporada ya que muchos, sea por costo (tipo de cambio alto), por restricciones o incluso por miedo, desistirán por un tiempo de salir del país y vacacionar en “La Feliz” esté nuevamente dentro de las posibilidades de muchos. Dentro de ellos, varios mirarán a la ciudad como un próximo destino de vida, y hacer una inversión desde el pozo, con pagos en cuotas en pesos, pueda hacer que la industria local logre motorizar fuerte nuevamente. Por esta razón decimos: la inversión que se disfruta.

Sería muy importante que desde los entes gubernamentales aparezcan incentivos para ayudar a la recuperación. Cuando hace unos 10 años aproximadamente en el ámbito local salió la ordenanza que generaba un 30% más de FOT (metros para construir) y la posibilidad de extender hasta en dos pisos más las construcciones, el volumen de obras en nuestra ciudad subió a un récord que hacía décadas no existía. Y si a esto pudieran existir para los compradores algún tipo de beneficio fiscal, como en su momento tuvimos a los “CEDINES”, creo que nos encontraríamos con un “cocktail positivo” para que una industria muy golpeada, vea un mejor horizonte.

La unión hace la fuerza, y desde el Centro de Constructores se viene trabajando muy fuerte para seguir vinculando a las empresas locales que cumplen con un standard de calidad alto, a trabajar de manera colaborativa con prácticas cada vez más profesionales. Es sabido que de la manera que se construye en Mar del Plata es, por lejos, de lo mejor del país.

Tendremos que seguir viendo cómo se van sucediendo los hechos. Hay muchísimo compromiso en hacer las cosas bien, en cuidar lo que hemos logrado de poner en marcha la actividad, nos sentimos privilegiados, y en seguir aportando a nuestra ciudad que tiene que brillar más que nunca porque nos lo merecemos.

Comentá y expresate