Entre la noche del miércoles 2 y todo el jueves 3, hubo un solo nombre que fue tendencia en las redes de la Argentina. Sí, Luciano Castro. Unas fotos íntimas del actor que aparecieron en Twitter lo pusieron en primer plano transformándolo en el comentario recurrente del universo virtual.

Bien temprano, Sabrina Rojas confirmó que las imágenes eran de su marido, y se declaró orgullosa de poder "comerse semejante lomo". Un rato después, Elizabeth Vernaci, expareja del actor, expresó su repudio por la situación que le toca atravesar.

Y por la tarde habló el propio Luciano Castro. Lo hizo a través de Ángel de Brito, quien logró entablar una comunicación para tratar de saber cómo estaba viviendo todo esto.

"Pude hablar con Luciano Castro, y charlamos sobre las fotos que se dieron a conocer en las redes", anunció De Brito en El Espectador, el ciclo radial que lleva adelante junto a Pía Shaw y Pilar Smith en las tardes de CNN Radio, AM 950.

"Le mandé las imágenes y me confirmó que era él", dijo De Brito.

Y agregó: "Me dijo que no le importa que lo vean desnudo pero que sentía mucha pena por sus hijos".

Castro, de 45 años, es padre de tres hijos: Mateo, de 19 años, es el mayor; mientras que Esperanzay Fausto, de 6 y 4, son fruto de su relación con Sabrina.

Ante la posibilidad de llevar la situación de las fotos filtradas a un estrato judicial, De Brito comentó que el actor no tendría intención de hacerlo ya que se trata de un terreno poco explorado en Tribunales y con resultados casi siempre negativos.

Eso sí, el actor habría puesto una restricción legal para que las fotos no puedan ser publicadas en ningún medio de comunicación. Además, según la información de De Brito, Castro estaría convencido de que las fotos fueron tomadas de su Instagram.

Este posible "hackeo" trae a la memoria la fuerte crisis que vivieron Luciano y Sabrina a comienzos de este año, con confusos mensajes y capturas de chat que se hicieron virales en las redes.

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