Un día después de que Sabrina Rojas (38) confirmara la separación de la que por estas horas habla el país, Luciano Castro (43) fue sorprendido por las cámaras de Los ángeles de la mañana y lejos de esquivar la polémica reconoció la ruptura con su ahora ex mujer y madre de sus hijos menores, Esperanza (5) y Fausto (4).

En horas de la tarde, justo cuando el actor se disponía a surfear en Mar del Plata, donde está de vacaciones con la modelo y sus hijos, la cronista de LAM Maite Peñoñorifue a su encuentro y en primer lugar él aclaró que no se puso de acuerdo con su aún esposa para dar a conocer la noticia de la separación.

"No me pongo de acuerdo, no soy político", indicó al respecto. Entonces dijo que regresará a Buenos Aires cuando "tenga que trabajar" y que luego volverá a La Feliz para estar con sus hijos.

"Sabrina es lo más grande del mundo", destacó en ese momento. En tanto pidió "no hacer un drama de algo que ya está". "Es más fácil lo simple que lo complejo. Sí, (confirmamos la separación) pero es más una cuestión de tranquilidad y de descomprimir", aclaró.

"Nosotros tenemos mucho más que una separación, no nos quedamos con la palabra y el hecho en sí, nos quedamos con todo lo que tenemos que hacer para estar mejor y evolucionar", analizó en profundidad.

Además, el galán aseguró que ni a él ni a su ahora ex mujer les gusta "dramatizar". "Nunca fuimos mediáticos ni nos interesa. Hay gente que le interesa separarse y salir a contarlo, nosotros lo hacemos por una cuestión de salud mental nuestra y de nuestros hijos... después todo lo que tenga que hablar con mi esposa lo hablo adentro de casa", agregó con templanza.

Cuando Maite le recordó que Sabrina había dicho que no sabía si este distanciamiento era difinitivo, Luciano asintió y rápidamente explicó: "Muchas veces sana una separación para estar mejor y muchas veces no, muchas veces es definitivo, así que nada... veremos, somos gente madura, nos queremos, nos amamos".

Fuente: Clarín.

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