El presidente Mauricio Macri llegará mañana a Lima con el foco puesto en la crítica hacia el mandato de Nicolás Maduro en Venezuela, que sobre la hora cambió de opinión y no llegará a participar de la Cumbre de las Américas, que se extenderá hasta el sábado por la tarde.

Frustrado el encuentro con el presidente norteamericano Donald Trump -lo reemplazará aquí su vicepresidente Michael Pence- la agenda del Presidente se dividirá entre la negociación con Estados Unidos para que no incluya al país en el pago de aranceles a los importadores de acero y aluminio y (por sobre todo) en la presión directa sobre el régimen chavista para que "libere a los presos políticos" opositores y establezca "elecciones libres" más allá de los comicios convocados para el mes próximo, que Macri y buena parte de los 35 países que participan de la cumbre consideran inválidos.

"Hablaremos de la evolución de la región y el impacto que la corrupción tiene en nuestros países. Pero sin dudas habrá una reflexión conjunta sobre la situación venezolana, hay una mayoría que cree que no hay un proceso democrático allí y que hay que hacer algo", afirmó el canciller Jorge Faurie, luego de reunirse durante la jornada con sus pares de Colombia, Perú y Bolivia, uno de los países que aún defiende al régimen de Nicolás Maduro.

Junto al secretario de Asuntos Estratégicos Fulvio Pompeo y su esposa Juliana Awada, Macri llegará a Lima también mañana, e irá directamente al teatro Nacional, en el que se dará inicio formal a la Cumbre, y poco más tarde compartirá una cena de honor organizada por el gobierno de Martín Vizcarra, que asumió días atrás la presidencia luego de la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski.

Fuente: La Nación.

Comentá y expresate