Si todo se da como las consultoras vienen anticipando, las PASO del próximo domingo pueden dar un escenario de relativa paridad entre el principal candidato opositor y el oficialismo nacional. Pero más allá de esos puntos que los separan, que según las últimas mediciones se contarían con los dedos de una mano, lo que el domingo se verá es cuán cerca se está de un resultado definitivo en primera vuelta o si se encamina un Presidente elegido otra vez en balotaje.

Todo indica que la ventaja está en manos de Alberto Fernández y Cristina Fernández, la propuesta de Frente de Todos que eligió una manera más que particular para esta campaña. Incluso desde la misma designación de la fórmula: al candidato presidencial lo eligió quien irá por la vicepresidencia.

Uno anda de aquí por allá, entre aviones, actos e innumerables presencias en medios. Su compañera administra la exposición pública y lo hace bajo el formato de presentación de su libro, Sinceramente, casi a ritmo semanal. La última fue multitudinaria y se dio este sábado, en Malvinas Argentinas, donde sumó una novedad: tuvo a su lado, en el escenario de saludo final, a Sergio Massa, uno de sus ex funcionarios que durante seis años fue casi su principal opositor y ahora es otra vez su aliado.

Mauricio Macri, en cambio, se tomó su tiempo para inaugurar obras y presentar hechos de gestión hasta que la veda le dijo basta. Desde entonces ha cumplido presencias relacionadas con su tarea cotidiana. Tuvo un último y muy valorado discurso durante su participación en el acto oficial de apertura de la Sociedad Rural.

Su equipo de campaña está más que conforme con los resultados logrados en los últimos meses, período en el que logró acortar la distancia que lo separaba de su principal rival. Insiste sobre el eje de contrastar su gestión con la corrupción y demás cuestionamientos que son una constante hacia los mandatos kirchneristas.

Los especialistas en política destacan que hoy la suerte de una reelección se está jugando en gran medida en el escenario de la economía. Un dólar planchado durante casi dos meses favoreció esa recuperación de la imagen del gobierno y el potencial voto. Pero en los últimos días, también impulsado por el fogueo opositor, la moneda estadounidense salió de su calma y volvió a trepar más de dos pesos en muy pocos días.

Hoy en Juntos por el Cambio celebran como primera batalla ganada el sostener la polarización. El "Ellos o Nosotros" les sirvió. Sin espacio para el crecimiento de Consenso Federal, que aparecía como un posible receptor de votos en busca de alternativa, encarrilan al electorado hacia una elección binaria. Entre lo actual y lo anterior. O, como tituló un medio y más allá de a quién le corresponda cada concepto, optar entre lo malo y lo peor.

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