"¿Cómo estamos?", lo interrogó el presidente Mauricio Macriapenas se sentó en la sala. El ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, fue breve y directo. "De acuerdo a la esperado", le respondió. Satisfecho con las palabras del responsable de Educación, el jefe del Estado dio por cerrado el tema: "Perfecto, vamos al tablero de control".

El encuentro entre Macri y Finocchiaro, pautado a fin del último año, se produjo un día después de la publicación en el Boletín Oficial del decreto que dispuso dar de baja la paritaria nacional docentey así licuar el poder de la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera), la agrupación gremial mayoritaria del sector.

Finocchiaro relativizó el conflicto que se abrió con la Ctera y lo enmarcó dentro de lo que consideró como una "respuesta esperable" del gremio que tiene a Roberto Baradel, secretario general del Suteba -el gremio bonaerense mayoritario y afiliado a la Ctera- como una de sus caras más visibles.

"Esto no es un problema, era lo que imaginamos que iban a hacer. A algunos les encanta ir a Ginebra", ironizaron fuentes cercanas al ministro. Se referían así al contraataque de la Ctera, que denunciará al Gobierno ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que tiene su sede central en Suiza.

El conflicto, que tensó la paritaria docente antes de su comienzo formal, se originó por el decreto en el que Macri modifica la composición de la mesa en la que se discute el convenio nacional de los docentes, una medida que atenta contra el poder de la Ctera, y que además oficializó un mecanismo de actualización del salario de los maestros que elimina la paritaria nacional como ámbito de negociación.

La charla con Macri sobre este punto duró menos de 30 segundos, según relataron testigos del encuentro. "Se trató de una reunión de gestión, como las que se realizan todos los meses, no fue para darle su respaldo", enfatizaron cerca de Finocchiaro.

Y agregaron: "Vos te creés que Macri hubiese firmado un decreto sin estar 100% seguro después de lo que ocurrió en diciembre".

Hasta ayer, en el reparto proporcional que regía hasta la publicación de la nueva norma, la Ctera tenía cinco lugares y los otros cuatro gremios con representación nacional -UDA, Sadop, CEA y AMET-, uno cada uno. Así, la Ctera, que representa más del 70% de los maestros de todo el país, perderá fuerza a la hora de definir un paro de docentes.

Este no será el último decreto que generará conflictos, anticiparon desde la Casa Rosada. La decisión se enmarca dentro de la estrategia que desplegó el Gobierno de avanzar con su agenda sin "tanta ley". Enfriar el debate en el Congreso y dar solo las batallas que sean absolutamente necesarias.

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