El Presidente de la Nación, Mauricio Macri, visitó este sábado a Rocío Villarreal, la policía baleada el último lunes en un ataque a una comisaría de San Justo.

Macri primero se reunió con los otros policías que estuvieron en el episodio, los oficiales Adrián Barreto, Javier Pérez y Diego Méndez. También pudo charlar con las hermanas de Villarreal y entró por un momento a la habitación de la sargento en el Centro Médico Fitz Roy, en el barrio de Palermo, para "darle todo el apoyo", según fuentes oficiales.

“Hoy fuimos con Juliana a visitarla al Sanatorio Fitz Roy, donde un equipo médico monitorea su evolución. Quería decirle en persona que no está sola, que es muy valiente y que estamos a su disposición para ayudarla en todo lo posible durante su recuperación”, contó el jefe de Estado en su cuenta de Facebook.

Además, dijo que “por pedido de Rocío”, quería extender su “agradecimiento y reconocimiento al equipo del Hospital Paroissien de Isidro Casanova, a donde la trasladaron de urgencia luego del enfrentamiento”.

Villarreal fue baleada por delincuentes que intentaron liberar a un detenido de la comisaría 1° de San Justo, el lunes a las 5 de la madrugada. Un grupo de al menos cuatro delincuentes vestidos de policías, armados y con una herramienta cortacandados intentó copar la seccional entrando a los tiros para liberar a Leandro Aranda (22), preso por un crimen narco.

La sargento está estabilizada y su evolución es buena, pero aún no puede mover las piernas, por lo que su pronóstico es reservado. El director médico de la clínica, Mario Schusterhoof, había indicado que era muy pronto para decir si la sargento iba a poder volver a caminar, dado que la bala provocó graves heridas en la médula. Sin embargo, había destacado la predisposición y la fuerza de la paciente.

Hoy, tras la visita del presidente, Schusterhoof habló sobre el estado de salud de la joven. “Estaba bien ayer y hoy está aún mejor de ánimo, que es muy importante en este tipo de afecciones”, contó el director del centro médico.

Villareal tiene, además, lesiones en distintos órganos ya que una bala entró por la tetilla derecha, recorrió hígado, riñón, diafragma, pulmón y llegó a la columna, a nivel de la vértebra dorsal 12, que destruyó. Eso provocó daños en la médula, por lo que la sargento debe afrontar una compleja rehabilitación para intentar volver a caminar. Ese tratamiento empezaría el lunes.

(Fuente: Clarín)

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