La incertidumbre por el tipo de cambio, la inflación galopante y la alta tasa de interés en los bancos complica al sector textil, que se topa con grandes dificultades para planificar el invierno del 2020. “El verano ya está adentro. El tema es el invierno del año que viene”, le dijo Juan Pablo Maisonnave, titular de la Cámara Textil local, a Ahora Mar del Plata.

“Para el verano 2020 ya estamos terminando de entregar la mercadería. Lo preocupante es que estamos planificando el invierno y, con este contexto electoral en el medio, es muy difícil. No sabemos lo que puede pasar y es muy difícil planificar, porque nosotros siempre planificamos con 12 meses de anticipación”, remarcó Maisonnave. “Lo que hacemos es tratar de estirar lo más posible para ver qué pasa en octubre y ver qué pasa con la macro economía”, agregó.

“¿Qué precio puedo llegar a pasar con un tipo de cambio incierto y con una tasa de interés que está en un 80%? No podemos hablar de lo que va a pasar de acá a un año”, explicó Maisonnave. “Estamos planificando, el problema es que estamos planificando en el aire. No nos podemos quedar parados, no corremos con la ventaja que tiene el sector político o público. Tenemos que seguir trabajando, pagando sueldos e impuestos. Tenemos que seguir para poder subsistir”, añadió.

Los textiles buscan alternativas para sortear una crisis que desde hace varios meses golpea al sector. “Estamos tratando de trabajar muy a codo con los proveedores y con el sector comercial, para llegar a acuerdos y planificar en conjunto el invierno que viene, que ya lo tenemos encima, porque la producción empieza en estos meses”, indicó el presidente de la Cámara Textil.

La dolarización de los insumos es otro de los problemas que afecta a los textiles. “Tienen precio internacional, son commodities. Los repuestos de las máquinas son todos importados y una devaluación tan grand impacta fuertemente”

Por último, Maisonnave aseguró que, en este contexto de crisis, “el sector es heterogéneo. Hay comerciantes a los que les va mejor que a otros, aunque no creo que a nadie le vaya bien”. En tal sentido, rescató que las fábricas siguen trabajando. “Los que tienen estructura están trabajando porque el recurso humano, al ser mano de obra calificada, es muy difícil de conseguir y se trata de cuidar al máximo. Si arranca el invierno y no tenemos personal que confeccione las prendas, no podemos seguir trabajando”, concluyó.

LAS IMPORTACIONES SE DERRUMBAN

Las importaciones de productos textiles acumuladas al mes de julio de 2019 tuvieron una caída de 30,7% en dólares y 26,3% en kilos respecto de los primeros siete meses del 2018, de acuerdo con un informe de la Fundación Pro Tejer, que difundió el diario BAE.

Tan sólo en el mes de julio, las importaciones disminuyeron un 9,2% en toneladas y un 18,3% en dólares en la comparación interanual. "Observamos un descenso del volumen importado en dólares a partir de septiembre 2018, que se mantiene en julio de 2019. Este fenómeno se debe en gran parte al achicamiento del mercado local y la fuerte devaluación que hubo de la moneda local respecto al dólar", indica el documento.

Por su parte, las exportaciones de productos textiles (excluyendo las materias primas) disminuyeron un 50,7% en toneladas y un 33,3% en dólares durante el período enero-julio respecto del mismo lapso del año pasado. Las exportaciones de julio (excluyendo materias primas) disminuyeron un 64,5% en toneladas contra el mes de julio de 2018.

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