En 2016, durante el gobierno de Mauricio Macri, Argentina y Reino Unido firmaron un acuerdo por las Islas Malvinas. Lo hicieron a través de dos de sus representantes: el entonces vicecanciller nacional, Carlos Foradori, y el entonces ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Alan Duncan. Pero hubo un problema: el funcionario argentino habría estado borracho.

Se trata del Pacto Foradori-Duncan, y la polémica secuencia fue revelada por el propio Duncan, que en su libro autobiográfico confesó: "A medida que una botella tras otra iba pasando de la pared de la bodega a la mesa, las negociaciones mejoraban". La declaración del británico resultó en un inmediato accionar por parte del Gobierno actual, que decidió iniciar una investigación interna para determinar la veracidad de las afirmaciones.

Así lo anunció el canciller Santiago Cafiero. La investigación sumaria "tiene el objeto de determinar posibles incumplimientos de los deberes de funcionario público y de las disposiciones establecidas en la Ley orgánica del Servicio Exterior de la Nación N 20957 en la firma del acuerdo Foradori- Duncan durante la gestión de Susana Malcorra como canciller de Macri".

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El Pacto Foradori-Duncan firmado en 2016 establece "remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas", incluyó la reanudación de los vuelos del continente a las islas Malvinas y la "explotación conjunta" de pesca e hidrocarburos en la zona marítima del conflicto.

Desde la Cancillería consideran que Carlos Foradori no actuó con responsabilidad y selló un acuerdo que beneficia más a Reino Unido que a la Argentina y su correspondiente soberanía sobre las Islas Malvinas. Es que, además, en el libro autobiográfico del británico se retrata un contexto polémico en el que fue sellado el pacto.

"Bajo la residencia de la embajada hay una fabulosa bodega, muy bien iluminada, con las paredes forradas de botellas de Merlot", escribe Duncan. "El escenario es bastante agradable para una reunión y nos juntamos allí con Carlos Foradori, el viceministro de Asuntos Exteriores", relata.

El escándalo abre la posibilidad de la anulación de los acuerdos firmados cuyo primer paso sería la investigación sumaria anunciada por Cafiero. Esto es algo que viene planteando el kirchnerismo y empuja la secretaria de Asuntos de Malvinas que dirige Guillermo Carmona.

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