Durante un panel que compartió en Madrid con el historiador y académico Loris Zanatta y el fiscal Anti-Corrupción de, Perú Rafael Vela, el titular de la Unidad de Información Financiera (UFI), Mariano Federici, acusó al kirchnerismo de ser “el exponente más obsceno de la corrupción en Argentina” y cuestionó a esta fuerza porque “rechaza el imperio de la ley”.

Durante el desarrollo de la XII edición del Foro Atlántico, organizado por la Fundación Internacional para la Libertad que preside el escritor Mario Vargas Llosa, acusó a las gestiones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de “saquear el país” entre 2003 y 2015 “desde una asociación ilícita liderada por quienes detentaron las más altas magistraturas”.

“A la luz de los acontecimientos, se entiende por qué el kirchnerismo rechaza el concepto liberal del imperio de la ley por sobre la voluntad del hombre”, dijo el funcionario y explicó que así lo pretenden esos modelos de comportamiento porque “la ley exige razonabilidad y restringe el manejo arbitrario de la cosa pública”.

Federici, muy explícito en su punto de vista de lo ocurrido en el país durante casi doce años, advirtió que “los Kirchner no operaron solos en Argentina y es importante entender la responsabilidad que tuvieron también los empresarios en esta matriz corrupta”. “Muchos de ellos se llenaron la boca durante años criticando al populismo y defendiendo la economía de mercado en foros como estos”, dijo, y los definió como “falsos profetas del capitalismo, ya que el verdadero capitalismo no se sostiene nunca sobre bases corruptas”.

Acusó al matrimonio Kirchner de intentar sin suerte “concretar su sueño de derrumbar la República liberal bajo nuestra Constitución.” “En el camino se robaron todo, pero los resortes institucionales terminaron funcionando, y fue quedando revelada la cleptocracia que protagonizaron”, aseguró.

Frente al auditorio describió que el populista aborrece a la República y una constitución como la de Argentina. Por eso cree que hoy, en su intento de regresar al poder, hablar de reformar la Carta Magna para que el Poder Judicial “se convierta en un servicio a la ciudadanía que básicamente implicaría matarlo como garante final de la Constitución”.

Los acusó de atacar acciones de la justicia calificándolas como “guerra jurídica” cuando lo que estas causas buscas es esclarecer “delitos cometidos por una banda de ladrones que se enriqueció con el dinero de los ciudadanos”.

Desde su cargo rechazó la idea de dejar atrás la lucha contra la corrupción y alentó una reconciliación de los argentinos que se dé “sobre bases sólidas de verdad y justicia, y no sobre la arena movediza de la impunidad, que termina a la larga tragándose a todos”.

Comentá y expresate