Luego del anuncio del presidente Alberto Fernández desde la Quinta de Olivos acerca del acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el jefe de gabinete, Juan Luis Manzur y el ministro de Economía, Martín Guzmán, brindaron una conferencia de prensa en la que el ministro aclaró algunas consideraciones técnicas del acuerdo entre el Gobierno y la entidad financiera para reestructurar la deuda de 44.000 millones de dólares.

El preámbulo de la conferencia lo realizó el jefe de gabinete, quien dijo que "después de muchos trabajos e intercambios y muchos borradores, Argentina accedió a un acuerdo con el FMI". "La deuda era una tragedia para la Argentina", agregó y señaló que "el gobierno de Macri endeudó irresponsablemente a la Argentina, cercenándola de propuestas y de un futuro mejor".

"Después del trabajo técnico de Guzmán y sus colaboradores, el presidente esta mañana llegó a un acuerdo con el FMI que básicamente respeta lo que nuestro gobierno sostuvo, que teníamos vocación política de acordar, pero lo único que pedíamos es que la Argentina pueda seguir creciendo", dijo y para culminar sus palabras expresó que "éste era el fin último de este acuerdo y se logró".

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Por su parte, el ministro Martín Guzmán, comenzó explicando que el préstamo adquirido en la presidencia de Mauricio Macri fue récord en monto en la historia del FMI, que puso a la Argentina en una situación de "profundo fracaso y deterioro de la situación argentina".

"El propio FMI reconoció que el programa falló tanto en la esfera económica, como social, como financiera", apuntó el ministro, alegando que "nos dejó en una situación realmente difícil, con una carga de deuda aplastante para las capacidades de desarrollo argentino y con un organismo con el que históricamente Argentina ha tenido problemas".

"Lo que planteamos en las negociaciones fue tener el apoyo de refinanciar la deuda sin socavar las posibilidades de desarrollo de la nación, pudiendo seguir por la senda de crecimiento fuerte que está transitando la argentina", explicó y dijo que "por eso necesitamos el apoyo del mundo".

"Hemos transitado durante varios meses negociaciones que han sido durísimas y allí es donde se ve la magnitud del daño que le han infringido a la Argentina y la importancia de limpiar esos daños y seguir hacia adelante", continuó.

"Esta madrugada pudimos alcanzar un entendimiento sobre el marco macroeconómico y las políticas claves para el acuerdo con el FMI", argumentando que se basa en dos bloques: medidas macroeconómicas y "medidas que promuevan el crecimiento a mediano plazo y prometan una estabilidad duradera".

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Consecutivamente, comenzó a explicar en que se fundamenta la base macroeconómica del acuerdo con el FMI, que está diferenciada en cuatro bloques.

Bloque fiscal

El ministro explicó que el acuerdo buscaba poder tener una política fiscal que no inhiba la continuidad de la recuperación y que se logró alcanzar un rol moderadamente expansivo del Estado. "Se logró que la Argentina pueda llegar a un acuerdo con el FMI sin que haya políticas de ajuste". Posteriormente apuntó que la reducción del déficit fiscal será gradual, llegando a 2,5% del PIB en 2022, al 1,9% en 2023 y al 0,9% en 2024.

Guzmán señaló que estas medidas permitirán la "expansión de la inversión pública para más capacidad productiva y que el sector privado tenga posibilidades de una actividad más vibrante". Explicó que para apuntar a esta reducción del déficit fiscal se trabajará en fortalecer la administración tributaria, buscando atacar los problemas de evasión, "sobre todo en el segmento de mayor contribución" y disponer de medidas para atacar el lavado de dinero.

Bloque monetario y financiero

Martín Guzmán dijo que "va a haber una reducción gradual pero decidida de la asistencia monetaria que realiza el BCRA al tesoro", que en 2021 terminó en 3,7% del PBI, y se apunta a que sea de 1 punto en 2022, 06 en 2023 y llegar al 2024 con valores cercanos a cero".

"Se acordó un marco para su implementación que tiene como objetivo tener una estructura de tasas de interés reales que redunde en financiación positiva", dijo.

Guzmán explicó que "en lo financiero se trabajará en la reconstrucción del mercado de la deuda pública en moneda local". "Hoy el estado tiene la capacidad de tener financiamiento positivo en nuestra propia moneda, lo que permite reducir la emisión monetaria", dijo.

Bloque Inflación

"Se acordó un enfoque integral en el cual se entiende que la inflación es un fenómeno multicausal y que hay que atacar a los factores de forma concurrente", comenzó Guzmán. En este bloque apuntó al mejor flujo de divisas que busca el nuevo programa, localizado fundamentalmente en el factor productivo, fomentando el crecimiento sostenido de las exportaciones. "Hay un conjunto de política que apuntan a los sectores que tienen capacidad de desarrollar ingreso de divisas", señaló.

También habló de un problema central de la política económica, que es la emisión monetaria. En el esquema fiscal monetario que prevé este acuerdo con el FMI está "mejorar el perfilamiento de las finanzas públicas".

Además, destacó el rol coordinador del Estado para "lograr anclar expectativas en una economía que está resolviendo sus deudas y las heridas macroeconómicas que se le generaron" y subrayó la importancia de implementar políticas de precios e ingresos. "Las políticas de precios tienen un rol fundamental en la tarea antiinflacionaria, y va a ser importante el trabajo entre sector privado y público", dijo y señaló que con el nuevo programa se buscará que "las políticas de ingresos y egresos redunden en los niveles de salario real".

Bloque externo y política cambiaria

En este punto el ministro fue tajante: "No va a haber ningún salto cambiario", y explicó que la política cambiaria seguirá en la misma senda que venía hasta ahora. Lo que planteó Guzmán fue que la meta del 2022 es alcanzar un crecimiento de las reservas internacionales en 5.000 millones de dólares, y que se implementarán "regulaciones en la deuda financiera que impidan que Argentina transite una situación de inestabilidad".

"Se ha escrito una página diferente de cómo se trata un programa estructural entre una nación y el FMI", analizó. "Se apuntaba a un conjunto de reformas que atentaban contra los jubilados y exigían reformas laborales; pero por el contrario el esquema de medidas que promueven el crecimiento, apunta a resolver los problemas que la estructura productiva ha venido padeciendo, se busca mejorar el patrimonio de capitales, que favorezcan el desarrollo de los sectores que pueden generar divisas y medidas que fortalezcan la administración tributaria", siguió.

"La consideración del gobierno y el FMI es que este acuerdo permitirá el crecimiento con abordaje de objetivos económicos y sociales", expresó.

Para finalizar, Martín Guzmán dijo que "como en toda negociación, se empieza en un lugar y se termina en otro. Se empezó en uno muy dañino a la Argentina y se terminó en uno razonable". "Se llegó al mejor acuerdo que se podía lograr", dijo sin dudar.

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También aclaró que aún falta trabajar en los memorandos de las políticas monetarias y financieras, como en memorandos de entendimientos generales, que llevará unas semanas y "se hará sobre la base de lo que ya se ha acordado".

Con las consultas posteriores, Martín Guzmán pudo aclarar los plazos y términos del nuevo programa, aclarando que se trata de un programa de Facilidades Extendidas y que tendrá una duración de dos años y medio. "Se logrará un financiamiento de un monto similar del programa stand by, contando los vencimientos futuros y amortización de los pagos ya realizados".

Dentro del marco de este nuevo programa, Guzmán explicó que cada 3 meses habrá revisiones y desembolsos.

"Este paso adelante es fruto del trabajo colectivo", dijo al final de sus aclaraciones y expresó su agradecimiento a algunas figuras políticas de la Argentina: primero y fundamentalmente al presidente Alberto Fernández, a quien colocó como "hacedor" del acuerdo; a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, al presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, al trabajo de su equipo económico y técnico y a los sindicatos.

La última aclaración fue el recordatorio de que el Congreso deberá tratar este acuerdo y definir su sanción. Para ello invitó expresamente a la oposición, argumentando que "el programa será más robusto y más amplio" incluyendo a todos.

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