Después del éxito de sus giras durante 2019, que los llevaron a presentarse en España y a cerrar el año con localidades agotadas en la Argentina, Les Luthiers presentará la última temporada de su “Gran Reserva” este verano en Mar del Plata, en el renovado Teatro Tronador.

Estamos muy entusiasmados porque es una plaza muy hermosa”, confesó Martín O'Connor, uno de los integrantes de la histórica compañía de música y humor, en diálogo con Ahora Mar del Plata. “Retomamos la experiencia del verano pasado, que fue muy productiva, muy linda, porque hay público del interior, de ciudades a las que quizás no llegamos y tienen la posibilidad de vernos en Mar del Plata”, destacó.

-Esta es la última temporada de gran reserva, ¿qué les deja la experiencia de este show como grupo?

-Por ahora nos deja una gran satisfacción, la respuesta del público ha sido fantástica. Hemos mejorado el show con el tiempo. Función a función vamos ajustando detalles y cuando vemos los videos de los primeros años nos damos cuenta que el espectáculo ganó agilidad. El objetivo para nosotros está cumplido en cuanto a la expectativa de la calidad del show, y gracias a Dios también cumplimos la del público.

“Gran Reserva” es una antología que reúne varios de los grandes éxitos de la historia de Les Luthiers, como “Balada del 7° Regimiento”, “Entreteniciencia familiar”, “La hora de la nostalgia” y “Rhapsody in balls” de forma totalmente renovada. En esta oportunidad, el espectáculo será representado por Jorge Maronna, Carlos López Puccio, Horario “Tato” Turano, Martín O’Connor, Tomá Mayer Wolf y Roberto Antier.

Las fechas para ver al aclamado grupo humorístico en Mar del Plata son 16, 17, 18, 19, 23, 24, 25 y 26 de enero a las 21 en la sala ubicada en Santiago del Estero 1746.

-¿Por qué creés que estas obras se mantienen vigentes a pesar de que pasen los años?

-Porque Les Luthiers tiene más de 170 obras durante en sus 52 años de vida que han hecho reír a muchas generaciones. La gente las recuerda con mucho cariño, por eso hemos decidido hacer una especie de recopilación con los que consideramos que el público en su momento disfrutó mucho, para que las vuelvan a ver sobre el escenario y poder regalare cosas que no ven hace 30 o 40 años.

-Incluso ahora hay quienes van a ver los shows con sus hijos y nietos.

-Sí, siempre que puedo ver la primera fila desde el escenario veo que están las tres generaciones matándose de risa. Es una forma de que el público joven empiece a conocer a Les Luthiers y empiece a disfrutar de un humor tan particular y tan sano en estos tiempos tan difíciles. El humor siempre es necesario, no solo en esta época. Cuando la gente no la está pasando bien, es como un bálsamo curativo. El humor es necesario para la vida cotidiana, si no será muy difícil vivir.

-Hace ocho años que sos parte del grupo como reemplazante y cinco que estás fijo. ¿Qué balance haces de este tiempo en la compañía?

-Es difícil describir con palabras… Es como jugar en el Barcelona, en la selección o en el mejor equipo del mundo. Siempre fui fan de Les Luthiers, estuve del otro lado desde muy pequeño, desde los 10 años, y fue algo que ni siquiera soñé porque generacionalmente estaba muy alejado. Estar aquí y compartir los textos que disfrutaba tanto, y estar con ellos es indescriptible. Formar parte de la historia de Les Luthiers es un orgullo. Mi humor siempre estuvo identificado con el del grupo y no fue difícil incorporarme a ese tipo de nuevo lenguaje que conocía perfectamente. Pero conocerlo desde adentro es muy diferente, es como empezar de cero.

-Tuviste buenos compañeros en la adaptación…

Me la hicieron extremadamente fácil y eso marca la humildad de los grandes, la grandeza de gente talentosa. Siempre me sirvieron todo en bandeja y me dejaron todo picando para que hiciera el gol en la puerta del área, sin los celos de “pásamela que el gol lo hago yo”. Siempre me dijeron: “Divertite y lucite, que lo que importa es el espectáculo”.

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