A golpes asesinaron a Blanca Liria Ferreyra, una jubilada de 88 que a pesar de los años que llevaba a cuestas tenía resto físico y mucho amor para cuidar de su marido, que se encuentra en condición de postrado.

Fuentes policiales confirmaron que a esta mujer la mataron este fin de semana quienes ingresaron a su casa con fines de robo. Huyeron del lugar con un botín estimado en 100000 pesos en efectivo.

El caso disparó la reacción de los vecinos del lugar, que se movilizaron este domingo para reclamar el esclarecimiento de este homicidio y medidas de seguridad que les permitan vivir allí con la misma tranquilidad que tenía previo a este trágico episodio. "No queremos que esto se convierta en el conurbano", advirtieron.

Ferreyra vivía en Nueva Atlantis, una de las localidades más pequeñas del Partido de la Costa, caracterizada por una población muy reducida y un ritmo de vida muy tranquilo, sin trascendencia pública.

Pero el accionar violento de estos delincuentes puso al balneario en el escenario nacional a partir de la brutalidad que emplearon para ultimar a esta mujer, que no se habría resistido al robo.

La ubicación de la vivienda, sin otras cercanas, favoreció a labor del o los asesinos que cumplieron con su intención de robo y además se llevaron la vida de esta jubilada

Su marido fue testigo de todo lo ocurrido pero poco pudo aportar a la justicia sobre el hecho: tiene una patología que le impide comunicarse con habilidad y suficiencia.

El crimen se cometió a golpes. Según surgió de la autopsia, la mujer presentaba severos traumatismos de cráneo que le provocaron la muerte de manera casi inmediata. En tal acción habrían utilizado algún elemento contundente, aún no ubicado ni identificado.

El cadáver quedó tendido en la cocina del domicilio. Allí lo encontró una de las hijas de la pareja, cuando fue a visitarlos durante el día. La causa es investigada por el fiscal Pablo Gamaleri, de la UFI N°11 descentralizada en La Costa, del Departamento Judicial de Dolores.

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