El estruendo hizo que la chica, que se estaba bañando, saliera corriendo a ver qué había pasado en la cocina de su casa de Berazategui. La escena fue tremenda, ya que su padre agonizaba en el piso y su hermano, de 11 años, tan sólo repetía: “Maté a papá”.

El chico asesinó a su padre de un escopetazo por la espalda. Antes de morir, el hombre -de 51 años- llegó a contar que todo había sido un accidente. Según explicaron fuentes judiciales y policiales, el nene tiene un retraso madurativo.

Si bien trascendió este jueves, la tragedia sacudió a esta familia de Berazategui el lunes pasado. Fue en una casa de la calle 12 al 3200, en el sudeste del Conurbano Bonaerense. El hombre falleció el martes a causa de las heridas que le provocó el balazo.

Alertados por un llamado al 911, los policías que llegaron hasta la propiedad de la familia hallaron al hombre -cuya identidad se preserva para resguardar la del menor imputado- tirado en la cocina con una herida de escopeta en el lado izquierdo de la espalda.

Al momento del hecho, en la casa sólo estaban la víctima y sus dos hijos: una joven de 19 años, que se estaba bañando cuando ocurrió la tragedia, y el nene de 11.

Según las fuentes, la chica contó que escuchó el estruendo del escopetazo y salió corriendo del baño. En la cocina halló a su padre herido, que gritaba: “Fue un accidente”. Su hermano, en tanto, sólo decía: “Maté a papá”.

El padre, quien trabajaba como empleado municipal en Berazategui, fue trasladado de urgencia al Hospital Evita Pueblo, donde estuvo internado en “estado reservado” hasta que el martes falleció alrededor de las 21.

Al revisar la casa, la Policía encontró una escopeta marca Brenta calibre 28 debajo de una camajunto a la vaina de un cartucho. También fue secuestrado un rifle de aire comprimido. Ambas armas eran propiedad de la víctima, según lo que contó la propia familia.

Es una tragedia familiar. Lo que creemos, a partir de lo que la víctima alcanzó a contarle a su hija, es que se trató de un accidente, una desgracia. El nene encontró la escopeta, se puso a jugar y se le escapó el tiro. Si hubiera agarrado el aire comprimido, otra hubiera sido la historia”, dijo a la agencia Télamuna fuente judicial.

El caso es investigado por la UFI N°1 del Fuero Penal Juvenil de Berazategui, a cargo del fiscal Federico Weinstein, quien ya ordenó una serie de pericias y medidas para reconstruir el hecho, caratulado como “homicidio culposo”.

Aunque, al tratarse de un nene de 11 años, y que además tiene un retraso madurativo, se trata de un menor inimputable. “El chico está con su familia, para su contención”, señaló la fuente judicial consultada.

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