El Obispo de la diócesis de Mar del Plata, monseñor Gabriel Mestre, presidió la misa por la V Jornada Mundial de los Pobres en las escalinatas de la catedral basílica de los santos Pedro y Cecilia, donde expresó que "estamos obligados a responder ante el apocalipsis de la pobreza”.

La celebración eucarística del viernes, en el marco de la jornada convocada por el papa Francisco, fue organizada por Cáritas Mar del Plata, Noche de la Caridad, y Hogar Nazaret, instituciones diocesanas dedicadas al servicio de los más vulnerables.

Participaron de la Eucaristía sacerdotes que realizan tareas en favor de los pobres en la diócesis, referentes de las entidades eclesiales que trabajan directamente con las personas más necesitadas, junto con voluntarios de la ciudad y una gran cantidad de fieles.

En su homilía, monseñor Mestre hizo referencia a tres puntos a la luz de los textos bíblicos del domingo.

El apocalipsis de la pobreza. "Debemos tener presente este apocalipsis mundial, donde la pobreza se ensaña cada día con más personas en nuestra patria y que también afecta a nuestra diócesis y que nos obliga a dar una respuesta".

La presencia soberana del Hijo del Hombre. "Debemos confiar en la presencia de Dios, que siempre es más fuerte, que siempre tiene más poder y que nos alienta y nos anima a luchar por la justicia y la inclusión de los pobres y todas las familias en el trabajo fecundo".

El Obispo marplatense invitó a discernir sobre la presencia pastoral para llevar adelante la recomendación que hace el papa Francisco con respecto a los pobres: “Que la limosna sea eventual y que poder compartir con los pobres sea permanente y habitual en nuestras comunidades”.

Monseñor Mestre finalizó su homilía invocando a la Virgen para que ilumine a los argentinos en la jornada electoral del próximo domingo.

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