El secretario de Hacienda de la comuna, Hernán Mourelle, salió a contestarle al productor teatral Gustavo Yankelevich que había cargado contra el funcionario de Carlos Arroyo en una carta publicada en el diario La Capital.

Según el productor de la obra Sugar, esta temporada tuvieron pérdidas económicas: “Nada alcanzó para que pudiéramos recuperar la inversión”. Además, aseguró que el cobro de las tasas municipales podía afectar seriamente a la industria: "Lo sentimos como un desplante hacia los que apostamos a invertir dinero y esfuerzo en pos de mantener a Mar del Plata como la capital del espectáculo veraniego", afirmó. .

Para Mourelle, "no existen negocios sin riesgos" y "las decisiones de negocios" que tomen las deben "asumir los empresarios".

"Mar del plata para recuperarse necesita que aportemos todos y abandonar la lógica de que los poderosos tienen privilegios", apuntó el secretario de Hacienda.

La carta completa de Mourelle:

Estimado Yankelevich,

En respuesta a la carta publicada, me siento con la obligación de responder como hombre de bien y sobre todo como administrador de los aportes de los vecinos de la comunidad de Mar del Plata que todos los meses cumplen con la obligación de pagar sus tasas municipales. Vecinos de la ciudad que, como usted, tienen negocios genuinos, como almacenes, supermercados, carnicerías, verdulerías, peluquerías, bares, lavaderos, u otros comercios. Como dijo un lector de su carta, no existen negocios sin riesgos…

Las malas decisiones en los negocios las debe asumir el empresario y no el resto de los ciudadanos. Usted es consciente de que cuando una empresa es económicamente exitosa los beneficios son de quien la emprende.

Reconozco su buena disposición como productor y empresario teatral y entiendo que su genuina intensión es brindarle a turistas y vecinos una propuesta atractiva. Pero hoy la realidad de los vecinos y de nuestra ciudad se impone con una situación crítica y con necesidades que requieren del compromiso y aporte de todos, no sólo de algunos.

Todos de una u otra manera hacemos nuestro aporte para que Mar del plata logre volver a brillar como “perla del Atlántico”; la diferencia es que el vecino abona sus tasas, no recibe el servicio que se merece y tampoco la ayuda del estado con bonificaciones o condonaciones de sus deudas.

Por eso, desde mi lugar de trabajo, quiero hacerle llegar la voz de los vecinos de Mar del Plata y comprometerlo a que juntos podamos encontrar una Propuesta superadora a la de pretender cambiar las reglas de juego pensando sólo en el bienestar de los empresarios teatrales.

Debemos construir una propuesta que también contemple el bienestar de los vecinos de General Pueyrredón y Batán. Con acciones concretas, para que esta maravillosa ciudad pueda seguir disfrutando de la llegada de sus exitosas obras, sin afectar los intereses de los marplatenses.

Mar del plata para recuperarse necesita que aportemos todos y abandonar la lógica de que los poderosos tienen privilegios. El teatro comercial ya disfrutó de más de 40 años de los mismos. Es tiempo de pensar en el conjunto, de respetar el principio de equidad, de devolverle a la ciudad, cada uno desde su lugar y posibilidades sin egoísmos, todo lo que nos dio.

Saludo afectuosamente,

Hernán José Mourelle

La carta de Gustavo Yankelevich:

Estimado Sr. Mourelle

Leí con atención sus declaraciones respecto a la actividad teatral de la temporada de Mar del Plata y siento que debo responderle, porque seguramente a un hombre de bien como usted, que no tiene malas intenciones, le debe faltar alguna información para declarar públicamente que “un sector golondrina como es el teatro que viene a aprovecharse de la infraestructyura y la cantidad de gente que viene a Mar del Plata para hacer una recaudación y ganar un montón de dinero como lo han hecho (durante) décadas en Mar del Plata”.

Quiero decirle que soy un empresario del espectáculo de la televisión y el teatro desde hace más de 50 años, que traje espectáculos a Mar del Plata desde el año 1984, que nunca gané plata con “Mesa de Noticias” (verano del 84 y el 85), que perdí plata con una comedia que fue muy exitosa en Buenos Aires como “Le Prenom” y que no tenía ningún interés de arriesgar una importante inversión para esta temporada con “Sugar”.

Fue por la insistencia de la señora gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, quien nos pidió por favor, porque un título tan exitoso como “Sugar” podía resultar una atracción para los turistas que eligieran venir a veranear a esta ciudad. Por esa razón decidimos venir y producirla en esta temporada.

Quiero decirle, Sr. Mourelle, que la señora gobernadora colaboró a través del Banco Provincia con varios espectáculos para que la cartelera veraniega estuviese bien representada y que el empresario teatral Carlos Rottemberg nos dio su sala Neptuno sin costo alguno, con el mismo fin que la gobernadora: el de vestir la cartelera de teatro de Mar del Plata. También el señor Aldrey Iglesias nos benefició con una gran atención económica en el Hotel Hermitage y sus medios.

Pese a lo apuntado, nuestra producción no va a recuperar la inversión realizada. Estamos hablando del espectáculo número uno en recaudación y uno de los más prestigiosos, el mayor ganador de los Premios Estrella de Mar y, sin embargo, nada de esto alcanzó para que pudiéramos recuperar nuestra inversión.

Por eso, Sr. Mourelle, me siento en la obligación, así como usted tuvo su oportunidad de decir que “un sector golondrina como es el teatro comercial se aprovecha de la infraestructura para ganar un montón de dinero”, de decir que la comunidad marplatense tiene que saber que no todo es oro lo que reluce, y que sabiendo de su honestidad va a saber reparar el daño que nos hizo a los empresarios de teatro con sus declaraciones (pongo a su disposición toda la administración de Sugar para que usted la vea y analice).

La tasa que se pretende percibir por los anuncios en los inmuebles teatrales no significa nada en términos económicos, pero lo sentimos como un desplante hacia los que apostamos a invertir dinero y esfuerzo en pos de mantener a Mar del Plata como la capital del espectáculo veraniego.

Sin más, me despido de usted con todo respeto y consideración,

Gustavo Yankelevich.

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