Un extraño caso de malformación y posible mala praxis sucedió en la localidad de Reconquista, Santa Fe: un bebé nació con dos cabezas. Sin embargo, la familia denunció que durante el embarazo las ecografías no detectaron ninguna anomalía, por lo que no descartan una suplantación de identidad.

Medios santafesinos informaron que Ayelén Liliana Aquino -una joven de 21 años que cursaba la semana 39 de su segundo embarazo- se internó en el Hospital de Reconquista el pasado 25 de noviembre para comenzar con los trabajos de parto. Sin embargo, ante una falla cardíaca del feto, los médicos tuvieron que proceder a realizar una cesárea de urgencia. Aquino recibió la noticia de que su beba “había nacido muerta” y con bicefalia, es decir, con dos cabezas en su cuerpo, expresó Oscar Vázquez, abogado de la familia, en diálogo con Diario Uno de Santa Fe.

Tras recibir el alta el 27 de diciembre, la joven realizó la denuncia por “presumible mala praxis médica, sustitución de un niño por otro y supresión de identidad”. Vázquez explicó: “Le tengo que dar la razón al médico que hizo las ecografías de que no había ningún problema, pero también le tengo que dar la razón a la abuela que fotografió el cadáver de su nieto y se observa la malformación de haber nacido con dos cuellos y dos cabezas”.

El caso se complica aún más cuando pese a que a la mujer le informaron que su beba había nacido muerta, el abogado cuenta con un certificado firmado por la obstetra que dice: “nacido vivo, pesa 4,550 kg”. “Son tantas las sospechas de todo lo que sucedió, que no sabemos dónde estamos parados”, agregó Vázquez quien sostiene dos hipótesis: la mala praxis al momento de realizar las ecografías y la posibilidad de que hayan sustituido al bebé por otro con bicefalia.

Jorge Fiant, director del hospital, en diálogo con Aire Digital, explicó que se trató de un caso de “gemelos siameses toracopagos”, que fue advertido recién tras el parto. “Tenemos la tranquilidad de que acá llegó una mujer únicamente a tener su bebé y con un embarazo que había tenido controles en otro efector”, argumentó justificando que si hubo algún error humano, no fue en el Hospital de Reconquista. En efecto, las ecografías se llevaron a cabo en el Samco de la Avellaneda, de donde es oriunda la joven de 21 años.

El abogado insistió con que “a la abuela le dijeron que nació muerta y no hicieron ni certificado de nacimiento ni de muerte”. Por su parte el director del nosocomio intentó explicar que el certificado existe pero que una médica “se equivocó” completando los datos, por lo que haber puesto “nacida vida” fue un “error”, ya que la bebé “nació sin vida”.

La fiscalía ya solicitó la exhumación del cadáver para que se realice el análisis de ADN, además de que se procedió al secuestro de las historias clínicas para avanzar con la investigación. “Hay un tema central que tiene que ver con el estudio de la viabilidad que pudiera o no tener la vida de una persona con esas características; es decir, si advirtiendo con la suficiente antelación este evento se hubiese podido cambiar o no el desenlace", declaró Nicolás Maglier, el fiscal de la causa.

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