El Gobierno apuesta a sellar hoy el bono de fin de año para los trabajadores de la administración pública nacional, que -en línea con el suplemento anunciado para los trabajadores privados- rondará los $ 5000 e incluirá la definición de un incremento salarial de 10% que se aplicará en dos tramos durante el primer trimestre de 2019. El vicejefe de Gabinete, Andrés Ibarra, y el secretario de Trabajo, Jorge Triaca, recibirán hoy a Andrés Rodríguez, titular de UPCN -el principal sindicato del sector público nacional- en la búsqueda de terminar de pulir los últimos detalles del suplemento extraordinario que supondrá un impacto fiscal en torno a los $ 1000 millones.

Como si fuera una cascada, el Gobierno empieza a sellar pagos extra para recuperar terreno y asegurar un escenario de paz social en diciembre, tras un año con una inflación que supera holgadamente los 40 puntos. Por eso, además de los suplementos para los trabajadores privados y públicos, también tiene bajo análisis la posibilidad de conceder algún plus de fin de año a los jubilados y a los beneficiarios de la AUH.

Con el foco puesto totalmente en la votación del Presupuesto, este miércoles, el Gobierno planea cerrar hoy la compensación para los estatales. Al respecto, fuentes gubernamentales y voceros sindicales, anticiparon que las conversaciones con el gremio del sector avanzan para que el bono replique lo establecido para los trabajadores del sector privado: es decir un pago extraordinario de $ 5000 en dos tramos.

Pero además del bono, el Gobierno también negocia con Rodríguez sumar un incremento porcentual adicional a la paritaria del sector, que este año fijó un aumento de 15% en tres tramos, con lo que quedó muy rezagada respecto a la evolución de la inflación y en comparación con las subas negociadas por los privados. Esa recomposición extra, según las fuentes de la negociación, rondará el 10% y se implementará en dos cuotas de 5% cada una, en febrero y marzo próximo.

Tras definir las compensaciones con los trabajadores públicos y privados, el Gobierno mira ahora a los jubilados. "Los haberes crecieron 28,5% este año y quedaron relegados con la inflación", aceptan en Gobierno. Según fuentes oficiales, se evalúa como alternativa adelantar a diciembre la actualización correspondiente a la aplicación de la fórmula de movilidad prevista para marzo, lo que -de acuerdo con las estimaciones oficiales- significaría una suba de 11% en los haberes. Actualmente, el mínimo está en $8637.

Otra posibilidad es hacer uso de la salvaguarda social que tiene la Casa Rosada con el FMI, por $ 13.500 millones. Desde Anses aseguran que no hay nada todavía en carpeta y comentan que el año que viene, por el Presupuesto 2019, los jubilados van a recuperar terreno: la inflación está prevista en 25 puntos y el índice de movilidad alcanzaría 37. Pero estas son las proyecciones que el Gobierno hace y a las que suele después señalar como una referencia más que un pronóstico certero.

Esa alternativa, sin embargo, recién podrá ser definida una vez que el Senado termine por sancionar el proyecto de Presupuesto, lo que se concretaría en la sesión de este miércoles, publicó Cronista.

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