El Gobierno nacional tiene decidido resolver por su cuenta esta semana una suba de 25% en el salario mínimo, vital y móvil para llevarlo a 12.500 pesos. El valor es el tope que la administración de Mauricio Macri se fijó para la discusión en el Consejo del Salario, que se reunirá el miércoles.

Esto va en línea con el impacto inmediato que el piso de ingresos tiene sobre unos 700 mil planes sociales, que se ajustan en la misma proporción, los sueldos docentes, que por ley deben superar en al menos 20% esa referencia y de modo indirecto, en los trabajadores no registrados. El aumento quedará fijado en cuotas, la última a cobrar el año que viene, y se aplicará en igual proporción sobre el seguro de desempleo.

El Ejecutivo ya había fijado de forma unilateral el año pasado un incremento del 24% en el piso salarial luego de que no se alcanzara un acuerdo en el debate que llevaron adelante los referentes de las principales cámaras empresariales y de la CGT y las CTA. Para este año, el Ministerio de Trabajo da por sentado un escenario idéntico, reforzado por las crecientes tensiones internas en la CGT entre el triunvirato de líderes y la "mesa chica" de conducción y los sectores de la oposición encabezados por Hugo Moyano y los gremios industriales.

Paradójicamente, el número previsto por el Gobierno terminó por consagrarlo Moyano con el cierre de su paritaria en ese valor y en tres cuotas. Aunque en las semanas siguientes hubo organizaciones que superaron ese valor, como Sanidad (27,5%) o Foetra (26,5%), los funcionarios confirmaron que el 25% será un tope definitivo porque el porcentaje en el salario mínimo, que impacta de forma inmediata sobre unos 300 mil trabajadores fuera de convenio regidos por ese instituto, pero también arrastra de forma lineal los montos de los planes sociales y con un 20% de recargo, de los haberes de 800 mil docentes de todo el país.

Con un salario mínimo que en la actualidad es de 10 mil pesos y que con el nuevo ajuste llegará de forma escalonada a 12.500 pesos, los planes sociales que tienen un valor de 4.800 pesos deberían subir hasta $6.000 y el sueldo mínimo garantizado de los docentes pasaría a 15.625 pesos. En Trabajo dijeron que esas referencias pueden encajar en los planes oficiales incluso con las restricciones impuestas por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero sin chances de deslizarse un punto más hacia arriba.

Aunque todavía no formalizaron pedidos, se da por descontado que tanto la CGT como las CTA reclamarán subas con un piso del 30 por ciento. Y lo harán no sólo porque las previsiones inflacionarias para este año se encuentran por encima de ese límite, sino también porque los propios gremios que pactaron este año en sus paritarias valores que van de 15% al 25% esperan hacer operativas las cláusulas de revisión de sus respectivos convenios para estirar los ingresos de sus representados para al menos empardarlos con el costo de vida. Por caso la CTA, cuya mayor fortaleza son los docentes y los estatales, definirá hoy el reclamo a presentar en el Consejo del Salario.

El cronograma arrancará el miércoles a las 8 con las deliberaciones de las comisiones del Salario Mínimo, Vital y Móvil y Prestaciones por Desempleo; de Empleo; de Formación Profesional, y de Productividad y Fortalecimiento del Sistema de Seguridad Social, en tanto que a las 15 se realizará un primer plenario. De no haber acuerdo, se desarrollará otro a las 16.30, y de continuar la disidencia, Trabajo dictará la resolución unilateral, publicó Ámbito.

Aparecen en esta nota:

Comentá y expresate