Natalia Oreiro viajó a Mar del Plata para participar de la inauguración de un parador en Playa Grande. Allí llegó este viernes, en las primeras horas de la mañana, y cantó dos canciones desde una reposera ante un puñado de turistas y marplatenses.

La cantante, alejada de los escenarios desde hace un año, sorprendió con una versión fogonera de "Que digan lo que quieran" y “Clavícula”, de su colega y amiga Lucy Patané, quien la acompañó en la guitarra.

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En un breve contacto con la prensa, Oreiro contó su satisfacción por el documental Nasha Natasha, que cuenta la historia de amor del público ruso con la cantante, y se refirió a la vacuna Sputnik V. "Siento que el ser humano tiende a ser prejuicioso, más o menos. Yo hago un trabajo personal de no serlo y a veces me encuentro en esa situación y me quiero matar, me siento horrible, quiero salir de ahí", manifestó.

Sobre los prejuicios del desarrollo científico de la Federación Rusa, Oreiro le dijo a Clarín que "hoy le toca a Rusia y otro día le puede pasar a otra nación, a una persona o una ocupación".

Cabe recordar que en 2017, la artista se presentó en Parque Camet en un show gratuito en que recordó a la cantante Gilda, tras encarnarla en la película que la recuerda.

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