En Pinamar, donde fue a visitar a su hijo, Máximo Thomsen, uno los rugbiers más comprometidos por el crimen de Fernando Báez Sosa, Marcial Thomsen calificó a los hechos como "una desgracia".

"Nunca te podés imaginar una cosa así. Es una desgracia. Sólo puedo decir que no hubo un plan para matarlo", dijo el padre de uno de los rugbiers, reconocido por cinco testigos como -al menos- uno de los autores del crimen del joven de 18 años.

Los familiares de los 10 rugbiers llegaron paulatinamente a la comisaría 1ra. de Pinamar (cinco de ellos habían pasado la semana en la 2a. de Gesell) y sólo Marcial Thomsen eligió hablar con la prensa, aunque pronunció únicamente la frase citada.

Para este lunes está previsto el reinicio de las ruedas de reconocimiento y seguramente otros tres testigos, amigos de la víctima, observarán a través de una mirilla en una puerta a cada uno de los detenidos, entremezclados con "falsos detenidos" de similares características físicas e identificados con números.

Algunos de los detenidos, en la segunda ronda realizada el sábado, optaron por hacer esa pericia en modo fotográfico y no presencial: tras una semana detenidos, argumentaron haber "perdido el bronceado" y consideraron que iba a ser evidente la diferencia con los jóvenes seleccionados.

La Fiscalía de Villa Gesell, a cargo de Verónica Zamboni, realizará pruebas de ADN, de rastros y una pericia de identificación facial con todas las imágenes de los imputados, según confirmó Fabián Améndola, del equipo de Fernando Burlando, abogado de la familia de Báez Sosa.

El letrado explicó que en varias de las prendas de los detenidos hay muchas manchas que en primer lugar deben determinarse si corresponden a sangre, y si es así, posteriormente se realizarán pericias químicas para poder establecer a quien pertenece.

Améndola contó también que "la fiscalía tiene previsto hacer pruebas de ADN, para lo cual ya tiene material para cotejar", obtenido del "resto de las pertenencias secuestradas y todo el material que se incautó en las primeras horas de la investigación".

Seguramente en el transcurso de la semana se conozcan muchos detalles referidos a las pericias científicas. El lunes comenzarán los análisis a los celulares de los acusados, para el martes está prevista la scopometría, que determinará a quién pertenece la zapatilla que se halló con manchas de sangre y cuya impronta coincide con la marca del golpe que recibió Fernando en el lateral izquierdo de su cara.

También se sabrá, tras la última jornada de reconocimientos, pautada para el martes, si la fiscal mantiene las imputaciones tal cual están (dos coautores y ocho partícipes necesarios) o las modifica. Todos, hasta el momento, enfrentan acusaciones que implican prisión perpetua.

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