Pasajeros que habían partido a primera hora de la mañana desde Villa Lugano padecieron una verdadera travesía en las rutas, donde quedaron varados y cambiaron tres veces de ómnibus hasta su arribo a la estación ferroautomotora local, a última hora de la tarde.

La última escala, ya con notable fastidio de los transportados, fue en cercanías de Santa Clara del Mar, según confiaron familiares de algunos de los protagonistas de este largo viaje que les resultó interminable.

De acuerdo de lo que relataron los damnificados, el recorrido comenzó temprano. Benedicto Kuresky, uno de los pasajeros, había comprado pasaje a Mar del Plata por Rutatlántica y salida a las 9.30 desde Villa Celina. “Había comprado servicio con coche cama y me apareció un micro viaje y chato”, dijo a Ahora Mar del Plata.

Le explicaron que era una emergencia y con la misma unidad levantaron a otros tres pasajeros en la zona. Los esperaba el primer cambio de ómnibus, en una estación de servicio. “Primero vino uno pero iba a Villa Gesell y luego el nuestro, pero recién a las 12.15”, dijo.

Lejos de llevarlo a destino, a los que iban a Mar del Plata los dejaron en Brandsen. “Esperamos media hora”, dijo Kuresky. Hasta que llegó otro ómnibus que no conformó para nada: “No tenía agua y los baños estaban tapados”, describió.

Parecía que por fin, ya la tarde avanzada, llegarían a Mar del Plata. Pero se rompió en los últimos kilómetros y tuvieron que esperar en la banquina. “Fue tremendo, con gente grande y muchas mujeres en el pasaje, sin baño siquiera”, explicó el damnificado.

Al llegar a la terminal, después de 18.30, se dirigieron a la ventanilla de Rutatlántica para quejarse y pedir compensación, sea devolución del dinero o pasaje de regreso. Solo pudieron dejar una denuncia escrita. En CNRT, explicaron, tampoco encontraron a quién dejarle su reclamo.

Comentá y expresate