A un día de conocerse el nuevo dato de pobreza que publicará el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, Patricia Bullrich volvió a la carga contra los movimientos sociales. La ministra de Seguridad criticó que desde las organizaciones, que luego de las PASO recrudecieron su presencia en las calles con reclamos y acampes frente a Desarrollo Social, no hay una estrategia para que la gente pueda salir de su condición de vulnerabilidad.

"La lógica de los movimientos sociales que se ha demostrado en los últimos 25 años, no los que están ahora, es que no hay una estrategia clara desde los movimientos para que la gente salga de la pobreza. Hay una cultura de darle cierta entidad a la pobreza como si fuera algo positivo y eso no es bueno para salir de la pobreza", afirmó este domingo en diálogo con radio Mitre.

Días atrás, el Gobierno reforzó la seguridad ante una nueva protesta de las organizaciones sociales más duras, vinculadas a la izquierda, debido a que las cercanas al kirchnerismo se dieron por conformes con la prórroga a la emergencia alimentaria y se alejaron de las calles a pedido de Alberto Fernández.

"Tienen una mirada poco proclive al cambio, a un cambio realmente positivo, para que la gente pueda salir efectivamente de la pobreza. Lo piensan dese una perspectiva simple: 'Vamos a una ley de emergencia alimentaria', y no una construcción de la cultura del trabajo, del esfuerzo, de generar otro tipo de reglas y costumbre que les permitan a las personas salir de la pobreza", insistió la funcionaria.

Según publicó Clarín, Bullrich cuestionó el rol de los dirigentes como Emilio Pérsico, del Movimiento Evita, y Juan Grabois, de la Corriente Trabajadores de la Economía Popular.

"Los que manejan los movimientos son políticos. ¿O vamos a pensar que Pérsico Y Grabois son vulnerables?", se preguntó la ministra. Y remató: "Son políticos que han decidido en vez de trabajar en un partido político, hacer un movimiento social. Ninguno es Margarita Barrientos o Toty Flores, son políticos convertidos en dirigentes de movimientos sociales para tener una base política propia".

Finalmente, Bullrich destacó la iniciativa del Servicio Cívico Voluntario como un intento de apuntar a un "cambio cultural" para generar una "cultura del trabajo". "La posibilidad de que los jóvenes adquieran otras características, otras costumbres, reglas, una disciplina que les permita estar aptos para buscar trabajo, que los prepare para el mundo de estudiar y trabajar", expresó la ministra.

Y concluyó: "Que la juventud tenga costumbre laboral para encontrarse con el mundo del trabajo, que hoy en día se dificulta por esta falta desde la misma familia, del empuje para poder hacerlo, porque es mejor quedarse: 'Me quedo acá en lo que soy que es más aunque tenga menos, es más fácil que salir a trabajar'. Ese ecambio cultural hay que hacerlo y muchos movimientos sociales no han tenido una buena política para eso".

El lunes, el INDEC dará a conocer el último número de pobreza, un dato sensible para el Gobierno. Tanto es así, que obligó a correr el horario de la movilización del "Sí se puede" en Junín, para que no coincidiera con la difusión del ente estatal.

La última medición dio como resultado un crecimiento de la pobreza al 32%, que alcanza alcanza a 12.950.000 personas, cuando un año atrás era de año era 25,7%. El Conurbano fue el área más afectada con 35,9% personas bajo el nivel de pobreza. El promedio arrojo que en los tres años de mandato de Macri se sumaron 1.700.000 nuevos pobres y que hay 2.700.000 indigentes.

Según la estimación privada que realiza la Universidad Católica, en base a los datos de ingresos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, durante el primer trimestre de 2019 sobre la base de una población urbana de 40,5 millones, habría 14.175.000 de pobres, de los cuales casi 3 millones serían indigentes.

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