Un día cualquiera Angela Sartin-Hartung cruzó una calle en Nueva York y su vida cambió para siempre. Estaba en la esquina de Avenida York y la calle 72 y un patrullero la llevó por delante. Cuando abrió los ojos nuevamente estaba en la cama de un hospital en Manhattan, enchufada a decenas de cables y rodeada de personas que desconocía. Un médico le explicaba que había estado un mes en coma y un hombre le decía que era su marido. Ella no recordaba nada ni a nadie.

Desde aquel momento, su marido Jeff Hartung inició una campaña para recuperar la memoria de su mujer y que la boda que los había unido en matrimonio allá por el lejano 2000 no quede sepultada en un recuerdo que ya no existía para ella.

Cinco años más tarde de aquel accidente que le dio vuelta la vida, Angela se prepara para renovar sus votos matrimoniales y casarse nuevamente con ese hombre que volvió a enamorarla. Un episodio de película que el mes que viene (16 de junio) en el Central Park de Nueva York tendrá su final feliz.

A los 50, su vida debió rearmarse ya que una gran parte de su vida había desaparecido de su cerebro. "Creía que era el año 2000. Pensaba que mis hijos tenían 2 y 8 años pero en realidad ya eran adolescentes", confesó la mujer al New York Daily News.

B1UtuQs17_720x0__1.jpg

Para Jeff el trabajo fue muy duro ya que su esposa no lo recordaba y todavía creía que estaba casada con su primer marido, que había muerto en 1998. "Nuestra primera conversación fue en pedazos. Logramos conectar algunas cosas, luego ella se olvidaba y tuvimos que repetir todo desde cero. Tuvimos que volver a conectarnos como pareja. Fue muy duro", relató.

A pesar de los problemas de salud que aún le causan problemas, ella encara su nueva vida con optimismo: "Cada día se trata de crear nuevos recuerdos. Soy muy afortunada porque puedo volver a hacer todo. No me quitaron la vida.Mis recuerdos siguen desaparecidos y me cuesta mucho llegar a acordarme de cosas, pero tengo fotos de Jeff y mías por toda la casa él es un hombre increíble".

"La boda definitivamente será un punto de inflexión", aseguró Jeff sobre su celebración en el Central Park en el que renovarán sus votos matrimoniales. "Después de eso nos iremos de vacaciones", completó.

La historia también incluye la cuestión judicial. La familia le reclama a la ciudad de Nueva York una indemnización de 2 millones de dólares, aunque desde el estado aseguran que la mujer cruzó sin prestar atención al semáforo. Ella, por supuesto, no recuerda lo sucedido.

Comentá y expresate