Una pareja fue condenada a prisión perpetua por el crimen de un niño de 4 años que tenía a su cuidado y al que asesinaron en 2015 luego de un rito umbanda.

En tanto, la madre de la víctima, Romina Hernández, acusada de haber entregado al menor a los principales acusados, recibió una pena de cinco años de prisión por el delito de “abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo”, mientras que otras cinco personas fueron absueltas.

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La pena máxima fue impuesta a Diego Grollino (23) e Ivana Toledo (21), quienes fueron hallados responsables del “homicidio doblemente agravado por alevosía y ensañamiento” de Uriel Cisneros, aunque los jueces no dieron por probado que el crimen haya ocurrido durante un ritual umbanda.

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<strong>Ivana Toledo (21)</strong>
Ivana Toledo (21)

En el transcurso de los alegatos del juicio, el fiscal Juan Pablo Lódola había pedido esa condena para ambos, en tanto que para la madre del niño había solicitado seis años y ocho meses de prisión porque, según se dio por acreditado en el juicio, había entregado a su hijo a sabiendas de que la pareja lo maltrataba de forma cruel y constante e inclusive no lo alimentaban ni le daban atención médica.

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4, integrado por los jueces Gustavo Fissore, Jorge Peralta y Alfredo Deleonardis, además absolvió a otras cinco personas que llegaron a juicio acusadas de tener alguna participación en el homicidio o delitos conexos.

Una de ellas es la “mae” Rosana Toledo (54), que estaba acusada de ser la instigadora del crimen, pero durante el proceso no se pudo dar por probado que las acciones que provocaron la muerte del niño se hayan producido durante una ceremonia umbanda, dijeron fuentes judiciales.

En cuanto a Cristian Acha (34), acusado de haber ayudado a la pareja en el homicidio, el tribunal consideró que “no se pudo acreditar que sea el autor del hecho” a partir de “inexactitudes y falta de certezas” respecto de los testimonios y las pruebas expuestas en el debate.

Por su parte, Lucas Toledo (24) -hijo de la “mae”- fue absuelto del delito de falso testimonio, ya que los jueces tuvieron en cuenta el concepto de “vulneración de derechos” que sufrió debido a que al momento de prestar declaración ya estaba detenida su hermana y no lo podían hacer declarar contra ella.

Finalmente, Saverio Grollino (68) y Lidia Maidana (64) fueron absueltos ya que se probó que no vivían en la casa de la calle Solís al 4700 cuando ocurrió el hecho.

Ambos estaban acusados de haber mantenido una actitud colaborativa con la pareja dándoles cobijo y el ámbito habitacional adecuado y de no haber prestado ayuda a la víctima, pero en los alegatos el fiscal ya había solicitado su absolución.

El crimen de Uriel, ocurrido el 13 de septiembre de 2015, conmocionó a la comunidad marplatense y a medida que la investigación avanzó, fue arrojando detalles escabrosos.

Según pudo establecerse durante la instrucción, el niño fue abusado sexualmente, empalado, mutilado, quemado con agua hirviendo y con cigarrillos, y finalmente murió estrangulado en la vivienda de la pareja.

Si bien los investigadores siempre consideraron que el hecho se enmarcó en un rito umbanda, esto no se dio por acreditado en el debate oral. (Télam)

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