El Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA) y la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (CAIPA), solicitaron la intervención de funcionarios nacionales y provinciales para evitar que la naviera MSC suspenda el ingreso de su buque portacontenedores al puerto de Mar del Plata.

Luego de que la compañía anunciara que dejará de prestar el servicio semanal que venía ofreciendo en el principal puerto pesquero de la Argentina, ambas cámaras alertaron a varios ministros y secretarios sobre las consecuencias de esa decisión.

El planteo fue realizado a través de una nota firmada por los gerentes de CEPA, Darío Socrate y de CAIPA, Fernando Rivera, dirigida a al ministros de Transporte, Guillermo Dietrich y Producción, Dante Sica; al secretario de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere; al secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Guillermo Bernaudoy al subsecretario de Pesca, Juan Bosch.

El mismo pedido fue realizado ante funcionarios provinciales, entre los cuales figuran los ministros de Agroindustria, Lonardo Sarquis y de Producción, Javier Tizado.

Ante todos ellos CEPA y CAIPA subrayaron que “la actividad pesquera se encuentra fuertemente vinculada al comercio exterior” ya que “el 90% de sus ventas” tiene como destinos mercados que se “distribuyen entre los cinco continentes”.

En ese marco indicaron que el ingreso regular del buque portacontendores de la empresa MSC, con una frecuencia semanal, representó en su momento “un importante avance para la actividad”. Y subrayaron que este servicio pudo ser establecido luego de que fueran realizadas “importantes inversiones públicas y privadas” para dragar el canal de acceso y el espejo de agua interior del puerto, lo que motivó a que las empresas pesqueras a “adaptaran toda su operatoria”.

Las cámaras advirtieron que el hecho de que una de las dos navieras que prestan servicios regularmente en Mar del Plata deje de hacerlo “significará un retroceso al que entendimos que no volveríamos nunca, ya que exigirá recomponer una logística actualmente desarticulada”.

“Esta decisión provocará un importante aumento de los costos logísticos ya que deberá retomarse la operatoria que incluía la carga de camiones hasta la terminal más cercana, es decir, la de la Ciudad de Buenos Aires”, indicaron, y señalaron que esta situación contradice los esfuerzos por lograr “una auténtica regionalización de la actividad portuaria en la Argentina”.

Al describir las consecuencias de que el puerto marplatense vea reducida su capacidad de exportar, las cámaras explicaron que las empresas tendrán que volver a transportar su mercadería mediante camiones causando deterioro en las rutas y afrontando mayores costos, situaciones de inseguridad, demoras en la carga e incumplimientos en los plazos de entrega.

“Sumado a esto las empresas pesqueras comenzarán a depender de los servicios de una única empresa naviera, la cual podría asumir actitudes monopólicas”, advirtieron.

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