lunes 26 de febrero de 2024

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POLICIALES

Quién es "El Tuerto", el jubilado de 74 años que se escapó por tercera vez de la cárcel de Batán

Cumple condena por un doble homicidio cometido hace más de dos décadas. Las víctimas eran custodios de un camión de caudales, a quienes baleó en Tandil. Sigue prófugo.

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Confirmada en las últimas horas pero ocurrida días atrás, la fuga de un preso que cumplía condena en el complejo penitenciario de Batán impactó no solo por el logro que significa eludir el perímetro y despliegue de personal de seguridad. Trasciende aún más porque es la tercera vez que logra su objetivo y por un dato más: el prófugo tiene 74 años.

Le dicen “El Tuerto” pero se llama Luciano Adolfo Davos. Está tras las rejas desde hace más de 20 años, condenados por el crimen de dos custodios durante el asalto a un camión de transporte de caudales en la vecina localidad de Tandil, cometido cuando las víctimas hacían la recarga de un cajero automático.

Su apodo surge de una déficit visual que lo acompaña desde mucho antes de aquel tremendo delito que lo llevó a vivir tras las rejas. En uno de los ojos tiene una lesión que lo llevó a depender exclusivamente del que le quedó sano.

Su condena a cadena perpetua se confirmó en 2003 y desde entonces permanecía alojado con informes de buena conducta, con lo que cual fue ganando algunos beneficios. Primero puertas adentro y luego con algunos regímenes que le permitían lo que se llama libertad asistida, con salidas transitorias.

Su primera fuga fue antes del hecho que lo condenaba a pasar el resto de su vida en una cárcel. Se había escapado también de la Unidad Penal 15 de Batán y estaba prófugo cuando cometió ambos crímenes en Tandil.

En 2016 tuvo su nuevo incumplimiento. Le dieron permiso por horas, pero nunca volvió. Desde entonces se armó un despliegue en pos de su captura, lograda recién el año siguiente.

Desde entonces se mantuvieron controles sobre él hasta que por buenas calificaciones y también por su edad se le volvieron a relajar los controles, con distintas habilitaciones para moverse sin tantos condicionamientos dentro del penal. Ahora cumplía tareas de jardinería cuando se fugó por tercera vez.

La investigación de su escape quedó a cargo de la fiscalía N°7, a cargo de Leandro Arévalo, que además de ordenar su búsqueda y captura también dispuso, según fuentes judiciales, una investigación sobre las condiciones que permitieron su salida del penal sin ser percibida por el personal allí asignado por el Servicio Penitenciario.

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