El coronavirus causó la pérdida de 495 millones de empleos solo entre abril y junio y desplomó en 3,5 billones de dólares los ingresos de los trabajadores este año, informó hoy la Organización Internacional del Trabajo (OIT), mientras la pandemia recrudece en Europa y sigue sin dar tregua en América.

Hasta el momento y desde el primer caso de la Covid-19 detectado en la ciudad china de Wuhan en diciembre pasado, el mundo acumula más de 31,6 millones de infectados y ya registra al menos 971.677 víctimas mortales, mientras que 21,6 millones de personas se curaron.

Además, de ayer a hoy se contabilizaron 309.117 contagios y 5.916 nuevas muertes, de las cuales 1.085 se registraron en India, 838 en Estados Unidos y 836 en Brasil, informaron los balances oficiales de cada país.

A nivel global, el continente americano continúa siendo el más afectado por la pandemia, con más de 16,1 millones de contagiados.

Del total, más de 7 millones corresponden a Estados Unidos que, además de ser el primer país con más infectados a nivel mundial, también es el primero en superar la barrera de las 200.000 defunciones.

La región de Latinoamérica y el Caribe se lleva la peor parte y roza los 8,9 millones de casos y los 327.000 decesos, de los cuales 138.108 pertenecen a Brasil, que totaliza además 4,6 millones de contagiados.

Pero Latinoamérica también es una de las regiones más golpeadas por los efectos de la pandemia en el mercado laboral, sobre todo en el mercado informal, según un estudio difundido hoy por la OIT, el organismo dedicado al trabajo de la ONU.

El coronavirus provocó en el segundo trimestre de 2020 una pérdida de horas de trabajo equivalente a 495 millones de empleos y desplomó este año el salario de los trabajadores en 3,5 billones de dólares, una cifra mayor a la equivalente a los 400 millones que la organización había arrojado en un informe en junio, en comparación al año previo.

Los 495 millones de empleos ahora calculados, que suponen una pérdida del 17,3% de las horas de trabajo, podrían moderarse en el tercer y cuarto trimestre, pero la OIT aún prevé en esos periodos descensos equivalentes a 345 y 245 millones de empleos respectivamente.

Latinoamérica es la más afectada en términos relativos, con una pérdida de horas de trabajo en el segundo trimestre del 33,5% (equivalente a 80 millones de empleos) que seguirá siendo alta en el tercero, hasta el 25,6% (60 millones de empleos), según la organización con sede en Ginebra, Suiza.

El caso más dramático es el de Perú, uno de los países con más contagios de Covid-19 en el planeta y con la mayor tasa de mortalidad, con 96 decesos cada 100.000 habitantes, seguido de Bélgica (86), España (66), Bolivia (66), y Brasil (65).

Perú tiene un alto predominio del empleo informal, y se calcula que la pérdida interanual de horas de trabajo superó el 50% entre abril y junio. En cambio, en el sur de Asia se da la mayor pérdida de horas de trabajo es en términos absolutos. llí equivalió a 170 millones de empleos en el segundo trimestre y aún llegará a 115 millones en el tercero, de acuerdo con las previsiones de la OIT, informó la agencia de noticias EFE.

El informe no contiene información pormenorizada de cada país, pero sí destaca que la pérdida de horas de empleo en España rondó el 6%, mientras en países como Estados Unidos o Brasil llegó al 10% y en muchas naciones latinoamericanas (México, Chile, Ecuador, Colombia, Costa Rica) estuvo en la franja del 20%.

Todas estas pérdidas en horas de trabajo se tradujeron en el mencionado descenso global en los ingresos laborales de 3,5 billones de dólares (un 10,7% interanual).

El informe de la OIT también analiza la participación estatal y las medidas de incentivo fiscal ordenadas por distintos gobiernos para mitigar estos efectos adversos de la pandemia en el mercado laboral, y concluye que por cada uno por ciento del PBI utilizado en políticas puede lograrse un descenso del 0,8% en la pérdida de empleos.

Sin embargo, los países en desarrollo deberían invertir 982.000 millones de dólares adicionales en total para conseguir los mismos efectos paliativos de las medidas adoptadas en las naciones más ricas.

Paralelamente, la pandemia de coronavirus sigue recrudeciendo en Europa, donde la última semana se registró el mayor aumento en el número de infecciones desde el inicio de la pandemia, con 380.000, aunque una parte importante de los casos probablemente sigan sin ser detectados.

Este incremento se explica, en parte, por un aumento del número de pruebas de diagnóstico que se realizan en algunos países como Francia, donde se efectúan más de un millón de testeos por semana.

Actualmente, y desde el inicio de la enfermedad, Europa acumula más de 5 millones de enfermos de la Covid-19 y 227.000 muertes y más de la mitad del total está distribuido entre Rusia (1.122.241 contagios y 19.799 muertos), España (682.267, 30.904), Francia (502.541, 31.416) y el Reino Unido (403.551, 41.825).

Entretanto, Asia acumula unos 7 millones de enfermos de coronavirus y 128.442 víctimas mortales, África 1.423.382 y 34.332, y Oceanía 31.260 y 932, respectivamente.

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