Son varias las industrias que comenzaron un proceso de contracción y experimentan (o prevén en un futuro próximo) desabastecimiento en sus productos. Uno de estos casos es la del café, que ve con preocupación la posible disminución de importaciones de granos.

Un mes atrás, las empresas del sector se declararon en emergencia y solicitaron ayuda al titular del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Miguel Ángel Pesce. Es que la entidad monetaria no tiene los suficientes dólares para que las compañías de la industria compren café al exterior, y es un problema porque, además, la Argentina importa el 100%.

Cuando se habla de café, se trata de una industria que representa la importación de un total de 45 millones de toneladas anuales, provenientes de cuatro países diferentes. Ocho de cada diez kilos de café llegan desde Brasil, mientras que el resto se reparte entre Colombia, mayormente, y desde Costa Rica y Perú.

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Frente a ese pedido, el Banco Central tomó la determinación de flexibilizar la norma original y así poder contemplar la situación de las materias primas cuyo valor haya aumentado de precio considerablemente.

La norma original señala que se puede importar al dólar oficial por hasta 70% más que el 2020 o 5% más que en 2021, el menor valor de ambas, y que para el resto debe conseguirse crédito a seis meses. Con la nueva medida del Central, ahora las empresas importadoras de café, entre otras, pueden optar por cualquiera de los dos valores.

Aun así, las compañías manifestaron que la estrategia es insuficiente, ya que sostienen que el cupo sigue siendo escaso y lo absorben rápidamente por el efecto precio.

Además existe otro inconveniente que el Banco Central todavía no pudo resolver: cuando ese cupo se agota, tampoco consiguen financiamiento en el exterior a 180 días. Aun consiguiéndolo, implicaría para las firmas un sobrecosto que de entre 11% y el 15%.

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Según le indicaron fuentes del sector al sitio Infobae, la industria todavía cuenta con un promedio de tres meses de stock, pero que en algunos casos ya están al límite. Marcelo Salas, dueño de Café Martínez, le dijo que ya comenzaron a restringir las entregas al canal supermercadista para abastecer a su red de bares y franquicias.

“Nuestro sector, los que somos bares y cafeterías, cuenta con unas 500.000 personas involucradas con el café. El 45% de su venta es café. Las propinas dependen de eso. Me preocupa mucho la cuestión del empleo”, manifestó el dueño de Café Martínez.

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