La corrida cambiaria que se inició a fines de abril cambió el escenario de la actividad económica local, que hasta entonces crecía al 3,6% interanual. Así lo reflejan los datos difundidos hoy por el Indec, en referencia al incremento del PBI en el primer trimestre del año.

Según este relevamiento, el PBI desestacionalizado en el primer trimestre de este año arrojó un alza del 1,1% frente al cuarto trimestre del año pasado.

A comienzos de año, el Gobierno había estimado un crecimiento del producto superior al 3,5% para 2018. Con el impacto de la sequía, el pronóstico había disminuido alrededor de un punto porcentual, pero luego de la depreciación brusca de la moneda -que produjo un aumento de la inflación, subas en las tasas de interés y un impacto negativo sobre el consumo-, las estimaciones para este año, según los analistas, rondan en 1,3%, empujado por la expansión económica de fines de 2017 y del primer trimestre.

El informe del ente estadístico oficial detalla además que la oferta global en el primer trimestre del año aumentó un 6,4% frente a igual período del año anterior, a partir del alza en el nivel de actividad y del aumento de 16,5% en las importaciones de bienes y servicios reales.

En el lado de la demanda, en tanto, se observó un incremento del 18,3% en la formación de capital fijo, un crecimiento del 4,1% en el consumo privado y una retracción de 1,4% en el consumo público. Las exportaciones, por su parte, cerraron el trimestre con un incremento interanual del 6,4%.

El análisis sectorial del primer trimestre, a su vez, refleja subas interanuales en Agricultura y ganadería (0,2%) -un número bajo afectado por la sequía-, Pesca (6,2%), Industria (3,5%), Construcción (9,7%), Comercio ( 6,2%), Restaurantes y hoteles (3,6%), Minería (1,2%)., Intermediación financiera (5,4%), Actividades inmobiliarias (3,7%) y Servicios sociales y salud (1,6%), entre otros.

En tanto, hubo caídas en el nivel de actividad en Electricidad, gas y agua ( 0,2%).

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