Daniel y Magalí venían tratando su embarazo en un hospital de General Rodríguez, pero el viernes 12 de octubre no hubo tiempo. Ella rompió bolsa y tuvieron que ir de urgencia al hospital Mariano y Luciano de la Vega, en Moreno. De inmediato le hicieron la cesárea y por su delicado estado (nació prematuro), rápidamente llevaron al bebé a neonatología, pero antes le dijeron a la madre: "Felicitaciones, es una nena".

Magalí permaneció internada esa noche para recuperarse tras la intervención y al día siguiente, cuando fue a ver a la beba, le estaban cambiando el pañal. "Ahí vi que era un nene", recordó la flamante mamá en diálogo con TN y añadió que entró en crisis cuando uno de los médicos le dijo: "¿Por qué le decís Agustina si es Agustín?'.Enseguida llamó a su marido, a su mamá y empezó el drama.

Ellos tenían argumentos sólidos para sostener su postura. Más allá de que el propio obstetra les había asegurado que habían tenido una niña, también había ecografías en las cuales no se veía el sexo masculino y hasta la constancia de nacimiento en la que el bebé ya había sido anotado como Agustina.

Desesperado, Daniel, el padre del bebé, señaló que la explicación de los especialistas nunca fue clara: "Me explicaron que puede ser una patología que puede traer el nene,que se puede desarrollar después de estar en el vientre de la madre. La verdad que no lo entiendo".

"Yo estudié, tengo el secundario terminado y me enseñaron que el bebé se forma en el vientre humano. Mi beba nació prematura, me quisieron decir que era una patología, que el miembro masculino se le desarrolló estando afuera. Yo no puedo entender que tan rápido haya pasado de ser nena a ser un varón. El partero no se puede equivocar nunca, es la primera persona en ver qué sexo tiene la criatura", añadió indignado.

La pareja recurrió a una abogada, realizaron la denuncia y la UFI N° 8 tomó el caso. Se ordenó que se haga un análisis de ADN para así definir el asunto. Dos semanas más tarde, los resultados del estudio indicaron que el bebé es efectivamente su hijo y que no había sido cambiado.

"Lo que pasó es que hubo una falta de comunicación muy grande. Tuvimos una reunión con el director de hospitales públicos y nos comentó que, al ser prematuro y perder el líquido, con el correr de los días recién se pudo ver el verdadero sexo del bebé", explicó Daniel, ya más tranquilo y aliviado.

"Ahora estoy intentando estar con él y recuperar todo el tiempo que perdí", contó Magalí, que no había ido a ver al bebé durante el último tiempo ya que no lo reconocía como su hijo. Sobre su reencuentro, indicó: "Ayer vine a verlo y a traerle ropa y le pedí disculpas por todo el tiempo que no estuve con él".

Fuente: Clarín.

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