Por Mariano Albarenga

El aplastante triunfo de Cambiemos en la Quinta Sección electoral dejó muchos heridos en la escena política local, pero el principal perjudicado fue el ex intendente Gustavo Pulti.

Acción Marplatense, autodenominado el “partido de la ciudad”, sacó sólo el 8,77% de los votos. La interna entre Marcelo Artime, candidato del ex jefe comunal, y Juan Rey cosechó 31800 votos. Los resultados le provocaron un susto grande al entorno de Pulti, porque cuando se conocieron los primeros datos oficiales Rey adelantaba a Artime. Por un momento, el pultismo puro se vio afuera de la pelea de octubre.

De todas formas, a pesar de haber ganado la interna, si los resultados de agosto se mantienen en las elecciones generales, el partido que gobernó la ciudad durante ocho años sólo podrá aspirar a ganar una banca dentro del Concejo Deliberante. Acción Marplatense perdió con el massismo, que con la alianza 1País alcanzó los 42 mil votos, con el kirchnerismo y con el oficialismo.

En el 2015 la lista encabezada por Pulti del Frente Marplatense, en la que el primer candidato a concejal fue Santiago Bonaffati -distanciado desde esa elección con el ex intendente-, cosechó 144 mil votos. Es decir, en las elecciones del domingo pasado el “partido de la ciudad” consiguió 113 mil votos menos.

Ahora, Pulti deberá unir a sus “compañeros” de Nueva Acción para lograr que los votos que fueron para Juan Rey no vayan a otra fuerza política. Si Acción Marplatense no logra retener los votos de la primaria, no podrá ingresar a ningún concejal al recinto. Esa sería la derrota más difícil de asimilar para un partido que supo manejar los hilos de la ciudad durante ocho años.

Vilma Baragiola volvió a ganar una elección de medio término. La radical logró capitalizar el arrastre de María Eugenia Vidal y cosechó casi el 40% de los votos. La radical supo reconocer el preponderante papel de la gobernadora durante la campaña y sus primeras palabras de agradecimiento fueron para la mandataria y para su jefe de campaña, el diputado Maximiliano Abad.

Si bien Vidal no fue candidata, se cargó la campaña al hombro y salió a cubrir los furcios de Esteban Bullrich, que se destacó más por decir barbaridades que por mostrar proyectos para llevar al Senado.

El gran acierto de Abad fue colocar la imagen de Baragiola cerca de Vidal y lejos del intendente Arroyo. Al jefe comunal no lo dejaron participar de la campaña. De todas formas, Arroyo aprovechó para estar en el búnker ganador y vanagloriarse que la victoria de Cambiemos fue un “apoyo” de la gente a su gestión. A pesar del pésimo estado de las calles, de las múltiples protestas en la puerta de la Municipalidad y de la fuga de funcionarios que sufrió en estos dos años, Arroyo cree que su gestión es avalada por los vecinos de General Pueyrredon.

Aún restan 56 días para las elecciones pero los candidatos ya comenzaron la carrera para captar más votos. El oficialismo necesita romper la barrera del 40% para aspirar a ocupar 6 bancas en el Concejo, el kirchnerismo y el massismo buscarán ocupar tres lugares en el recinto, Pulti sabe que si Acción Marplatense no mejora los números su fuerza política puede comenzar a desaparecer y la izquierda irá, una vez más, por el anhelo de lograr una banca en el recinto. Mientras, Arroyo seguirá pensando, sentado en su despacho, que está haciendo una gran gestión.

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