Los empresarios marplatenses Elizabeth Ortiz Municoy y su ex esposo Sergio Todisco son investigados por la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) por la compra de propiedades en Nueva York y Miami con fondos provenientes de hechos de corrupción.

El organismo abrió una pesquisa preliminar para confiscar los activos en ese país derivados de la corrupción en la Argentina. Ambos “arrepentidos” en la causa de los cuadernos figuran como titulares sociedades offshore que se utilizaron para lavar 70 millones de dólares.

Esas inversiones en la isla de Manhattan -una de ellas en el conocido Hotel Plaza, frente a Central Park- son las que dispararon la preocupación estadounidense, ya que no saltaron las alarmas antilavado previstas.

El disparador para el FBI fue el fallecido ex secretario privado y presunto testaferro de la familia Kirchner Daniel Muñoz, quien invirtió decenas de millones de dólares en Estados Unidos mediante una operatoria de lavado que incluyó sociedades offshore en paraísos fiscales a nombre de Todisco, Ortiz Municoy y otros testaferros, según publicó La Nación.

Los funcionarios del Departamento de Justicia y agentes del FBI que integran la llamada Sección de Lavado de Dinero y Recupero de Activos (Mlars, por sus siglas en inglés) empujan un “proyecto” de Recupero de Activos de la Cleptocracia (sistema de gobierno en el que prima el interés por el enriquecimiento propio a costa de los bienes públicos).

El agente del FBI Jared Randall viajó a la Argentina en marzo pasado para obtener datos y reunirse con funcionarios de los ministerios de Seguridad y Justicia, y de la Unidad de Información Financiera (UIF). Entre otras cosas, consultó sobre Muñoz y el entramado de personas y sociedades que comenzó a salir a la luz con la difusión de los Panama Papers, en abril de 2016.

Randall también requirió información precisa sobre otras derivaciones de los “cuadernos de la corrupción”, sobre las empresas involucradas y los empresarios, exfuncionarios y financistas que se acogieron al régimen de “imputados colaboradores”, es decir, como “arrepentidos”.

Involucrado en investigaciones sobre el crimen organizado en Colombia, la mafia rusa y el escándalo conocido como “FIFAgate” -investigación de alcance global que él lideró-, Randall preguntó, entre otros, por la marplatense Ortiz Municoy, la primera mujer que se convirtió en arrepentida en la causa de los cuadernos.

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