El radar meteorológico estará a prueba durante 90 días. Así lo expresaron autoridades municipales tras una reunión con el director del Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (Sinarame), Carlos Lacunza.

El intendente Carlos Fernando Arroyo recibió a representantes del Sinarame con el objeto de dar comienzo a la etapa experimental del radar que permitirá pronosticar el estado del tiempo con mayor precisión y alertar sobre el advenimiento de temporales a la ciudad y la zona.

El radar meteorológico, que fue emplazado en el kilómetro 506 de la Ruta 11, en el mismo predio donde se construyó la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales, cuenta con 23 metros de altura y tendrá la virtud de proveer información del sur de la provincia de Buenos Aires y el Litoral Atlántico, ya que posee un alcance de 450 kilómetros. Los datos resultantes serán procesados por personal debidamente capacitado para interpretarlos.

El secretario de Tecnología e Innovación, Sergio Andueza, explicó que después de un arduo esfuerzo que llevó varios meses, pudimos llegar a este punto de la etapa experimental. “No está en un 100% operativo porque se trabajará en estos 90 días para poder verificar que todo funcione correctamente”, remarcó.

“No obstante – continuó–, a partir de hoy ya se podrán hacer pruebas experimentales y, a su vez, los meteorólogos podrán acceder a ver la información sin ser pública, ya que estamos trabajando con un sistema de comunicación de datos internos. En este caso, sí podrán ver la información y hacer comparativas de los datos”.

En el mismo sentido, el director de Sinarame, Carlos Lacunza, detalló cuáles son las ventajas del mencionado Radar Meteorológico. “Es doble polarización, eso permite detectar el granizo, por ejemplo, lluvias convectivas muy grandes. Es un radar doppler, que permitirá saber sobre vientos, con un barrido en 240 kilómetros en todo lo que acabo de decir. Después tiene una distancia de 400 kilómetros en vigilancia”, puntualizó Lacunza.

“Ahora entramos en una etapa experimental para ver si el radar anda en forma permanente, por lo menos, durante 90 días. Puede tener caídas, pero no pueden superar el 5%. Es decir, tiene que funcionar el 95% de esos 90 días. Si eso se cumple ya podría quedar librado al servicio”, informó sobre el proyecto que, además, “contempla que se capacite gente”.

Cabe destacar que el desarrollo, fabricación y puesta en funcionamiento del artefacto fueron encomendados al Instituto de Investigaciones Aplicadas (INVAP).

Las principales aplicaciones del radar consistirán en la descripción del estado del tiempo, la elaboración de pronósticos a mediano y corto plazo, la previsión y monitoreo de contingencias ambientales (granizo, lluvias torrenciales o tormentas severas), la asistencia para la seguridad en la navegación y aeronavegación, el estudio de física de la atmósfera y el suministro de datos básicos para la investigación científica y tecnológica.

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