El reconocido actor argentino Hugo Arana contó el difícil momento económico que atraviesa y dijo que su jubilación no le alcanza para afrontar los gastos diarios. Tuvo que vender su auto y compró una tarjeta SUBE.

Arana pintó un panorama muy complicado de la realidad que le toca vivir. Es que debido a atravesar un tema difícil con su salud, no tuvo la continuidad laboral a la que estaba acostumbrado. Y eso repercutió directamente en sus ingresos

"Vivo el día a día. Tuve casi diez años muy complicados con operaciones. Es muy difícil. Terminé hace tres semanas la obra Rotos de amor, con la que hicimos una gira. Íbamos a las provincias y era saltar de 300 entradas a 68. No me estoy quejando, realizo la tarea que amo. Se que no es sencillo, no es para todo el mundo. La vocación es singular, amo mi profesión y desde ese lugar me siento rico", aclaró.

Fue entonces cuando el actor describió su pesada realidad económica. "Tengo dificultades. Estoy jubilado, cobro once mil y pico de pesos y tengo la obra social de actores. Me operaron del corazón y tomo siete medicamentos por día. Tengo un gasto en remedios de siete mil pesos mensuales con descuentos y otro tanto en ABL. Me imagino un jubilado que no tiene trabajo, ¿Cómo hace? Se le va la jubilación en medicamentos. He ido cuidando el dinero pero hace 3 años tuve que vender el auto y saque la SUBE", sorprendió.

hugo arana

En otro tramo de la charla, el artista que ganó con Cóndor de Plata por su trayectoria describió una realidad social que lo preocupa. "Creo que sacando la época militar, estamos viviendo una de las peores épocas. El año pasado, haciendo teatro en la avenida Corrientes y saliendo a la medianoche, nunca vi tanta gente durmiendo en la calle. En la estación Once, debajo de los refugios de los colectivos familias con bebés, nunca vi eso. Tanta gente. Y uno se va enterando, la cantidad de comedores donde la gente come arroz y fideos", se lamentó.

También el actor se quejó por el perjuicio que sufrieron las compañías de teatro que trabajaron en la avenida Corrientes mientras se hicieron obras en las veredas. "Hay cosas inexplicables. No entiendo lo de la Avenida Corrientes. No me lo puede explicar nadie. Los millones de pesos que ha salido la avenida para ampliar la senda peatonal. Hace más de 50 años trabajo cerca de la avenida y nunca vi un atasco de peatones. ¿Por qué ampliar la senda peatonal? ¿Por qué con esa fortuna no le hacen asfalto a la gente que vive entre el barro o le ponen cloacas o hacen casas de ladrillo o material?", se preguntó.

"Yo estaba en Multitabaris y era tremendo. Después estuve en el Multiteatro y quienes venían en auto lo dejaban a quince cuadras y se tenían que tomar taxi o colectivo para llegar al teatro. No sé en qué se mejoró", protestó.

Y concluyó poniendo en duda si el real interés era mejorar la imagen del centro de la ciudad, o hacer un negociado. "Las creencias son lo que nos mueven. Podemos creer de todo un poco. Puedo creer que es un negociado, puedo pensar cualquier cosa. Puedo pensar que quieren dar una imagen de Broadway... Pero como está el país... No le encuentro razones, salvo un negocio".

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