Con los resultados puestos y con cerca del total de las mesas escrutadas, el Frente de Todos siente un nuevo golpe electoral, aunque logró acortar considerablemente la brecha en la Provincia de Buenos Aires.

La situación en la sede oficial de la coalición de Gobierno permanece taciturna: sólo hablaron algunos funcionarios, unas horas antes de recibir los resultados y se mantuvieron muy ajenos a elucubraciones.

La mayor incógnita: ¿Qué pasará a partir de mañana en la Casa Rosada? Se conoce la noticia de que a la sede en el barrio porteño de Chacarita llegaron distintos miembros del Gobierno, como Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados, y Máximo Kirchner, diputado nacional. Sin embargo, se estima que la nave del oficialismo aún no logró estabilizar los motores y encauzar el rumbo que tomará para los próximos dos años de su Gobierno.

Según indicó esta mañana, luego de realizar su voto, el presidente Alberto Fernández estará presente aunque no se sabe todavía si dará declaraciones. La información indica que el presidente, luego de emitido el solemne mensaje grabado, está llegando al búnker.

Sin mayoría en Senadores y con una derrota que ronda los 10 puntos en general, Fernández anunció que "comienza una nueva etapa para la Argentina". Ratificó que convocará a los representantes de las mayorías y dejó, como ya es habitual, un mensaje para la gestión de Cambiemos acerca de la deuda contraída con el FMI, a la que señaló como principal obstáculo del crecimiento económico.

La militancia espera

En las afueras de la carpa oficial, los militantes se apostaron para demostrar su apoyo al Gobierno y está la incertidumbre latente sobre si algún miembro importante del Frente de Todos se acercará a una tarima colocada en ese lugar.

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