Como en 2017 en Otamendi, un cementerio vuelve a ser escenario de un aberrante hecho. Esta vez ocurrió en Miramar, donde robaron el cadáver de un bebé de 4 meses que falleció el último 4 de junio.

De acuerdo a las primeras informaciones, la madre del menor se encontró con una situación extraña cuando se dirigió al cementerio poco después del sepelio y, tras la denuncia correspondiente, la policía descubrió que el cuerpo no estaba en el lugar.

Los padres del bebé denunciaron el hecho la semana pasada y en la causa tomó intervención el fiscal Alejandro Pellegrinelli.

En los últimos años, situaciones similares se registraron en Otamendi. En diciembre de 2017, un matrimonio denunció que el cadáver de su bebé de un año y dos meses había sido robado del cementerio de esa ciudad.

A su vez, en marzo de 2017, también en Otamendi, se había producido una situación similar. En dicha oportunidad, el cuerpo mutilado de un niño de 23 meses, hallado en la ruta 11, había causado conmoción hasta que se descubrió que se trataba de un cadáver robado del cementario y abandonado a la vera del camino.

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