La localidad de General Alvarado vive horas de desconcierto por el tercer robo en poco tiempo del cadáver de un bebé en sus cementerios. Esta vez ocurrió en Miramar, donde robaron el cadáver de un bebé de 4 meses que falleció el último 4 de junio.

Según el fiscal que investiga la causa, Alejandro Pellegrinelli, "la maniobra la hizo alguien que sabía cómo hacerlo" porque "se halló un cajón vacío sin maniobras violentas".

Pellegrinelli contó que están "profundizando viejas líneas de investigación" que permitan conectar este hecho con los anteriores. "Se investigan algunos grupos que podrían estar vinculados a algún tipo de rito de esta naturaleza", afirmó.

El fiscal detalló que ya recibieron las declaraciones de los trabajadores del cementerio y que "el robo ocurrió a 20 metros de donde el sereno pernocta". Además, dijo que "la maniobra tuvo que haber llevado un tiempo considerable para su realización".

De acuerdo a las primeras informaciones, la madre del menor se encontró con una situación extraña cuando se dirigió al cementerio poco después del sepelio y, tras la denuncia correspondiente, la policía descubrió que el cuerpo no estaba en el lugar.

En los últimos años, situaciones similares se registraron en Otamendi. En diciembre de 2017, un matrimonio denunció que el cadáver de su bebé de un año y dos meses había sido robado del cementerio de esa ciudad.

A su vez, en marzo de 2017, también en Otamendi, se había producido una situación similar. En dicha oportunidad, el cuerpo mutilado de un niño de 23 meses, hallado en la ruta 11, había causado conmoción hasta que se descubrió que se trataba de un cadáver robado del cementario y abandonado a la vera del camino.

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