Los reclusos detenidas en el complejo penintenciario de Batán no tienen agua porque se rompió la bomba que da suministro a las unidades.

Están sin servicio desde el lunes y la bomba fue enviada a reparar a la ciudad de La Plata. Por eso, no hay precisiones de cuándo volverán a tener un servicio básico. La falla se originó en el tablero de la bomba.

Personal de Edea y Obras Sanitarias realizaron el trabajo para quitar la máquina del lugar y así poder enviarla a reparar a la capital de la provincia de Buenos Aires.

Este jueves, las autoridades del complejo penintenciario se reunirán con los referentes de los distintos pabellones para comunicarles la situación.

Las condiciones de superpoblación y hacinamiento en el complejo penitenciario de Batán no son aptas para atravesar la pandemia por el coronavirus. Sin agua la situación sanitaria es mucho más grave.

Actualmente hay 1885 personas privadas de su libertad que no tienen agua. En la unidad 44, donde están alojados los detenidos masculinos que cumplen condena, hay 1210 reclusos. En la unidad 15, donde aguardan los detenidos que aún no tienen condena firme, hay 564. Mientras que en la cárcel de mujeres hay 81 detenidas.

La superpoblación actual es de 500 reclusos si se toma en cuenta que la capacidad máxima de la unidad 44 es de 900 personas y la de la unidad 15 es de 372.

Debido a esta situación, algunos de los detenidos tienen que dormir en el piso en celdas donde hay más de seis personas alojadas.

Además, las condiciones de sanidad e higiene no son aptas para poder subsistir en este contexto actual. Desde que comenzó la pandemia los reclusos estuvieron en varias oportunidades sin agua y con las cloacas desbordadas.

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