Un hombre fue acusado del femicidio de su esposa embarazada luego de que el fiscal lo acusara de haberla arrojado por un acantilado luego de tomarse fotografías juntos, con el objetivo de cobrar un seguro de vida a nombre de su mujer y del cual era el único beneficiario.

La muerte de Semra Aysal se produjo el 19 de junio de 2018 en la provincia de Izmir, en Turquía, y dos años después el hombre fue detenido y acusado de asesinato. La mujer cayó más de 300 metros y murió en el acto.

Su esposo, identificado como Hakan Aysal, había planeado unas vacaciones en Izmir y en uno de sus paseos la llevó hasta el borde de un acantilado con la finalidad de tomarse algunas fotos. Sin embargo, la mujer cayó al vacío y falleció como consecuencia de las graves heridas recibidas.

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De acuerdo a lo informado por el diario The Sun, Aysal -de 40 años- negó ser responsable de la muertede su mujer. "Después de tomar una foto, mi esposa guardó el teléfono en su bolso. Más tarde me pidió que le diera el teléfono. Me levanté y luego escuché a mi esposa gritar detrás de mí cuando me alejé unos pasos para sacar el móvil de su bolso", dijo.

Para los fiscales, esos dichos no tienen sustento peo sí una motivación escondida: "Planeó el asesinato de su esposa contratando primero un seguro de accidentes personales en su nombre por un monto de 400.000 liras turcas (unos 57.000 dólares) en el que era el único beneficiario", aseguran.

"Se llevó a su esposa embarazada de siete meses al Valle de las Mariposas en Fethiye, donde se suponía que debían estar de vacaciones. Se sentaron allí durante aproximadamente tres horas durante las cuales el acusado esperó un momento en que no había gente alrededor" para arrojarla al vacío, según publicó el medio turco Duvar aludiendo al acta de acusación.

Poco después, el hombre intentó cobrar el seguro, pero la entidad bancaria se lo negóaduciendo que había una investigación en curso por la muerte de su mujer.

En una entrevista, el hermano de la víctima, Naim Yolcu, indicó que cuando fueron al Instituto de Medicina Forense para recoger el cuerpo junto a Hakan, el hombre dijo que "ni siquiera parecía triste".

Según Yolcu, después de la muerte de Semra, la familia se enteró de que Hakan había tomado tres créditos a nombre de su esposa, supuestamente para hacer deportes extremos como paracaidismo. Les llamó mucho la atención, ya que ellos sabían que la mujer estaba en contra de sacar préstamos y que el hombre no era precisamente un enamorado de las alturas.

El Tribunal Superior Penal de Fethiye finalmente dictó la prisión preventiva de Hakan Aysal por el delito de asesinato premeditado de su esposa embarazada.

Según la organización turca Kadn Cinayetlerini Durduracaz ("Vamos a detener el femicidio"), hubo 300 femicidios en Turquía en 2020 y otras 170 muertes sospechosas de mujeres. En la mayoría de los casos, los asesinos eran esposos, parejas o exparejas.

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