Este martes el Banco Central realizará la licitación mensual de Lebac, en la que no sólo pondrá en juego la confianza del mercado al intentar renovar su nivel de vencimientos más elevado desde que Federico Sturzenegger está al frente del organismo.

También se puede decir que en este ajedrez financiero se pondrán en evidencia las expectativas actuales de la City al modelo económico del Gobierno.

Sobre todo por un dólar desatado, cuyo precio ya se acercó a los $24 y no logra ser domado, pese a las numerosas ventas en las plazas de contado y futuros, las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y la suba de tasas de referencia por encima del 40%.

Precisamente, el valor que marcará el tipo de cambio en los primeros dos días de esta semana será fundamental para el BCRA, ya que en base a ello se establecerá entre los inversores una comparación lógica para ver si les conviene posicionarse en la tasa en pesos, o bien, volcarse al dólar, por la devaluación proyectada de la divisa.

En especial, porque en los mercados a futuros del Rofex se negoció el viernes pasado un billete verde a $29,60 para fin de año. Esto se traduce en una depreciación del peso esperada por los inversores para todo el 2018 de 58,7 por ciento.

Es decir, una renta muy superior a la obtenida el viernes pasado en los negocios del mercado secundario de Lebac, que se operó al plazo de 5 días a 49% anual (luego que durante la rueda trepó a 96%), a 41 días al 46,50% y a 96 días al 42,50% anual.

Por lo tanto, si el Central pretende seducir a los ahorristas para que no se les "vayan" al dólar, algo que forzaría a que su valor siga ascendiendo, deberá esforzarse por brindar una tasa más que interesante en pesos.

Con este panorama complejo, se le suma que la licitación del martes se presenta como el desafío más complicado para la entidad monetaria, debido a que deberá renovar prácticamente la mitad de las Letras en pesos que dispone en total en sus arcas.

La cifra no es menor: caducan $673.767 millones de Lebac, 15% más que en el vencimiento anterior, y un número que representa prácticamente el 67% de todos los pesos que circulan en la economía.

Por lo tanto, el resultado final de esta licitación récord repercutirá dentro un actual contexto político y económico volátil, tanto desde el plano nacional como externo.

Es que más allá de los rendimientos ofrecidos, muchos bancos e inversores, sobre todo los internacionales, están analizando con la lupa las noticias argentinas para definir los pasos a seguir.

Y en este ambiente, la mira está posada sobre la marcha de las negociaciones oficiales con el Fondo Monetario Internacional para obtener un préstamo, puja en la que se menciona que se exigiría que se deje flotar al tipo de cambio para corregir el déficit de cuenta corriente. Y así que el billete se ubique en un escalón más alto, para hacer más caras las importaciones y los gastos de los argentinos en el exterior.

Más allá de la apreciación mundial de la divisa, a nivel local el tipo de cambio no logra ser "calmado", y en mayo su precio ya ascendió más de 13% y desde diciembre del año pasado ya acumula un alza de 35 por ciento.

Para colmo, trepa a pesar de las numerosas intervenciones del Banco Central en la plaza cambiaria -donde se le fueron más de u$s9.000 millones desde marzo-, y también operaciones en los contratos a futuros.

Además, si ello se le suma que los inversores extranjeros que desean participar en Lebac en pesos deben pagar una impuesto a la renta financiera cercano al 15%, el panorama no luce sencillo para la licitación que se viene.

La partida del martes

Para contrarrestar el apetito y seducción hacia el dólar que existe en el mercado, por su precio en ascenso y la inestabilidad del peso, para la licitación de Letras mensual que se realizará esta semana el BCRA apeló a diferentes estrategias.

La principal fue subir la tasa de interés de referencia de la política monetaria al 40%, hecho que se trasladó al mercado secundario de Lebac, donde llegó a pagar días atrás tasas de hasta 49% para el más corto plazo (5 días).

El más elevado rendimiento también se convalidó, justamente, por la tensión actual en la City, en la que algunos fondos externos, pese a la gran atractiva ganancia en pesos de estas Letras, salieron a vender papeles y dolarizar posiciones.

De hecho, según analistas consultados por iProfesional, de los $674.000 millones que vencen este martes, entre $100.000 millones a $150.000 millones están en duda a ser renovados, de acuerdo a pronósticos conservadores. Es decir, alrededor de 20% del total.

Esta cantidad de pesos es lo que se calcula en la City que quedarían "sueltos" y que debería pagar el Banco Central. Un equivalente a unos u$s6.500 millones.

La explicación la brinda Alejandro Henke, director de Proficio Investment, al afirmar que con las reservas que "vendió el BCRA durante las últimas semanas -sin contar las Lebac que operó en el mercado secundario, con un volumen considerable-, logró una suerte de esterilización previa que equivale a unos $170.000 millones".

Entonces, de los $650 mil millones que vencen, quedarían alrededor de 480.000 millones de pesos.

"Los bancos tienen en su poder el 36% del stock de Lebac por vencer, por lo que si se asumen que el Central es exitoso en negociar con las entidades que regula, quedarían unos $310.000 millones", describe Henke.

En síntesis, gran parte de este último saldo está en manos locales, como fondos comunes de inversión, cajas previsionales y grandes empresas, entre otros.

"Si suponemos, bajo una hipótesis conservadora, que sólo se renovaría algo más de la mitad, quedan entonces afuera entre 100.000 millones y 150.000 millones de pesos, que serían expansivos".

Pesos "libres"

Estos papeles que el mercado considera que tienen alta probabilidad de no permanecer como Lebac y, por ende, de salir de estas posiciones para probablemente dolarizarse, corresponden especialmente a privados y "no residentes".

"Algunos se pasarán a dólares, empujados por tipo de cambio que no para de subir. En sí, algunos inversores se quieren ir por la volatilidad y otros están viendo qué rendimiento tendrán", afirma Gustavo Neffa, analista de Research For Traders.

Y resume: "Todo dependerá cómo se llegue al día de la colocación de Lebac con la tasa en el mercado secundario y cómo será la cotización del tipo de cambio, que sigue subiendo sin freno".

Por lo pronto, se asegura que bancos oficiales y la ANSES renovarán todos sus papeles, para no causar un "temblor" en las arcas del Central.

Para Neffa, este exceso de liquidez que quedará en el mercado se va a absorber con las compras de bonos en dólares y con Letes, como también con la compra de dólares billetes.

Tampoco se descarta que algunos inversores se vuelquen a la compra de títulos públicos en pesos atados al CER.

"Es realmente un interrogante el destino de los pesos que quedarán por la no renovación de Lebac, es algo que estamos monitoreando muy de cerca, en el día a día, ya que puede ser determinante para la política cambiaria de corto plazo", opina Nicolás Cappella, del Departamento de Research de Invertir en Bolsa.

Y acota: "El ideal sería que aquellos que no renueven decidan irse a otro tipo de instrumento de renta fija, como ser los bonos en dólares que han quedado con rendimientos muy atractivos. De esta manera, el gobierno continuaría teniendo financiación y a mayor plazo, y no se generaría una corrida cambiaria que ejercería presión en la reservas".

Es decir, algo que también ayudaría al Gobierno a ir desarmando de a poco el gran stock de Lebacs que se le ha generado.

Desde el plano del accionar del Gobierno, para Leonardo Chialva, analista de Delphos Investment, considera que "va a intentar llegar con todo el ‘arsenal nuclear' posible al martes", indica a iProfesional.

Es decir, conseguir todo el apoyo financiero disponible de "amigos", ya sea FMI, bancos o swaps de reservas.

"Con eso le pondrán el pecho al vencimiento y dispondrán de poderío para afrontar los pesos que quieran ir a dólares", finaliza Chialva, que alerta a que "si son menos de $150.000 millones, creo que es manejable y sería un éxito para el Gobierno, pero si son más de $200.000 millones la presión va a ser fuerte".

¿Y la tasa de interés? Para Neffa, la tasa al plazo más corto a 36 días "la veo más cerca de 45% que de 40%".

Claro, pero todo dependerá al precio del dólar de este martes y al humor del mercado en base a las negociaciones con el FMI y otras noticias locales e internacionales, publicó iProfesional.

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