Licenciada Jorgelina Garri

El síndrome de intestino irritable (SII) es un trastorno gastrointestinal crónico. Entre los síntomas principales se encuentra el dolor, molestia y/o hinchazón abdominal, estreñimiento y/o diarrea.

Al ser una enfermedad crónica, el desafío es poder controlar sus síntomas, esto puede ser frustrante para los pacientes inicialmente, de ahí la importancia de recurrir a especialistas para poder realizar un tratamiento correcto y mejorar la calidad de vida.

La primera dificultad es que hoy en día no se conoce con precisión su causa. Se cree que algunos de los motivos pueden ser: alteraciones en la función intestinal, factores psicológicos o situaciones de estrés, entre otros.

El abordaje para el tratamiento debe ser de tipo interdisciplinario, es decir que se necesita contención psicológica y emocional, controles clínicos, y seguimiento nutricional personalizado.

Es el paciente quién deberá, con la ayuda de los profesionales, identificar cuáles son las emociones, situaciones y/o alimentos que actúan como disparador y desencadenan los síntomas. Esto puede costar trabajo y no siempre es una tarea sencilla porque el cuerpo no reacciona de la misma forma frente a un estímulo similar o igual, por lo tanto, se requiere de mucha paciencia y autoconocimiento para ser capaz de identificarlos.

Respecto al abordaje nutricional hay ciertos alimentos que se desaconsejan en casos de SII ya que suelen aumentar la sintomatología.

El tratamiento nutricional más utilizado es la prescripción de planes de alimentación bajos en FODMAP. FODMAP es un acrónimo o abreviatura compuesto por las palabras: Fermentable Oligosacáridos, Disacáridos, Monosacáridos y Polioles. Estos, son tipos de hidratos de carbono de cadena corta -- azúcares, almidones y fibra -- que se encuentran en una variedad de alimentos que no son absorbidos correctamente a nivel del intestino delgado, absorben agua y fermentan en el colon. Un plan de alimentación reducido en FODMAP consiste en eliminar dichos alimentos que son mal tolerados por personas que sufren de Síndrome de Intestino Irritable y quizá también pueda aliviar algunos síntomas de pacientes con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa.

Este tipo de planes deben ser prescriptos por nutricionistas, quienes harán el seguimiento correspondiente para aliviar los síntomas del paciente y tratar cada caso en particular.

Otros factores a tener en cuenta, que pueden contribuir a disminuir los efectos de este trastorno son los hábitos y costumbres relacionadas con la forma en que comemos y el estilo de vida, como por ejemplo: realizar comidas pequeñas y frecuentes, comer de manera relajada, con tranquilidad y sin apuro, masticando correctamente los alimentos y de manera consciente. Realizar actividad física de manera regular. Buscar profesionales que actúen como red de contención.

Nutricionista // MP 5777

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