lunes 5 de diciembre de 2022

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Una marplatense en un millón

Ayudar para incluir, la pasión de "una joven solidaria"

Milagros Santeiro acompañaba sus hermanos en las primeras actividades de la ONG Jóvenes Solidarios y ahora forma parte de la organización

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Milagros Santeiro tenía 9 años cuando comenzó a acompañar a sus hermanos en distintas actividades de la ONG Jóvenes Solidarios. Los sábados en Villa Evita, mientras ellos realizaban la escuelita de fútbol y apoyo escolar, iba a jugar con los nenes y nenas del barrio.

Cuando creció comenzó a participar activamente, primero en jornadas específicas, como el Día de la Niñez, Navidad o Reyes. Luego empezó a militar de forma activa en la organización. “Se convirtió en parte de mi vida, todos los días”, destaca a Ahora Mar del Plata. A los 24 años, es una de las coordinadoras generales de las actividades de la ONG.

En ocasiones, cuando tiene reuniones con otras entidades, el primer comentario que recibe es: “¡Yo te conozco desde que eras así de chiquita!”. “Siempre son momentos que generan alegría”, expresa.

Lo que más le gusta de formar parte de la organización es el sostén de lo que llaman el "gran héroe colectivo". “Muchas veces las situaciones de injusticia social, la violencia de género desmedida y situaciones que vivimos en el día a día en nuestra sociedad nos enojan o entristecen. Pero desde la organización sabemos que tristes y en soledad nada podemos hacer”, explica.

“Y es ahí que transformamos el dolor en lucha, en organización colectiva, para transformarlo todo, hasta vivir en un país más justo, que nos incluya a todas y todos. Organizar para transformar es nuestro lema, y eso es lo me gusta, lo que nos permite siempre volver a soñar”, agrega Milagros.

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Combinar el voluntariado con la rutina diaria y el estudio – estudia Gestión en Políticas Públicas en la UNTREF–, en ocasiones le resulta difícil. Sin embargo, subraya que “la militancia no tiene un horario”. “Una no cierra las puertas de la sede y termina su día. Porque trabajar el territorio es trabajar con personas que tienen necesidades, urgencias que atender, y que están en cualquier momento. Cuando una mujer nos llama, por ejemplo, pidiendo ayuda para ir a denunciar violencia de género a las diez de la noche, también estamos presentes acompañando esos procesos”, describe.

Si bien su rol es el de coordinadora, realiza diversas tareas para aportar donde necesitan más ayuda. “Somos multifacéticos, podemos estar haciendo tareas de comunicación a la mañana, apoyo escolar a la tarde y después planificar un evento solidario. Y esta elasticidad es la que nos forma también en términos personales para la vida”, remarca Milagros.

La solidaridad y las juventudes

En estos tiempos, son muchas las necesidades que deben cubrir como ONG, sin embargo, enfatiza en la importancia de la inclusión de las juventudes. “Creemos de gran importancia seguir construyendo espacios de trabajo que sean nexo entre los espacios territoriales, los espacios educativos, el Estado y el mundo laboral. Para llegar a las transformaciones necesarias, que tengan en cuenta a los y las pibas de la ciudad de Mar del Plata y Batán, es muy necesario el trabajo en red. Generar la inclusión de las juventudes es tarea de todos los espacios”, afirma.

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Para Milagros, hay una gran parte de la juventud involucrada con la sociedad “y en ella están las grandes transformaciones para la sociedad”. “Hoy las juventudes vienen con otras ideas, libertades y planteos. Lo veo plasmado en la lucha de los feminismos, y en la lucha por un cambio de paradigma ambiental. Las juventudes toman realmente los temas que los y las interpelan, y dan las peleas necesarias para defenderlos”, remarca.

Dos décadas de labor solidaria

Jóvenes Solidarios cumplió 20 años y Milagros destaca el crecimiento de la organización y de los voluntarios. “Muchos de ellos siguen hasta el día de hoy, muchos se suman en el camino, pero otros que han pasado, forjaron parte de su personalidad dentro de la organización. Uno quizá viene con la idea de darle a los y las demás, pero también se lleva mucho para sí, en modo de aprendizajes”, subraya.

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También destaca un crecimiento en el profesionalismo del trabajo en todas las actividades que realizan. Y cita como ejemplo el área de educación: el apoyo escolar no es la misma actividad que en 2002, es un programa llamado “Puerto Educativo”, donde se acompaña a las trayectorias educativas de adolescentes y jóvenes, en articulación con las escuelas y con el mundo empresarial.

“Esto es para que, estos chicos y chicas no sólo certifiquen realmente su trayecto secundario, sino que también se formen en habilidades socioemocionales, y tengan prácticas educativas en el lugar de trabajo. Esto les brinda una herramienta más, al salir de la escuela, para vincularse con el mundo del trabajo, o con su futura profesión que deseen”, resalta.

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