martes 15 de noviembre de 2022

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EN BALCARCE

Combinar inclusión y trabajo, una misión gratificante y destacable

Esteban Valero tiene un café donde atienden diez personas discapacitadas. "Se dieron muchos avances en poco tiempo", dijo.

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El profesor de educación física balcarceño Esteban Valero tuvo hace casi un año y medio una idea brillante y valiente: abrió un café donde los empleados son personas discapacitadas de entre 18 y 42 años.

“Veía que los chicos no tenían puertas abiertas para un empleo. El que terminaba la escuela y no estaba en el taller protegido o no le gustaban los deportes, se quedaba afuera”, contó Valero en diálogo con Ahora Mar del Plata.

“Me preguntaba qué harían después y se me ocurrió esta idea para tener una primera experiencia, una capacitación para que en el día de mañana les figure en el currículum”, dijo.

Valero trabaja en el sector de Políticas de Inclusión que depende de Desarrollo Social. En el “cafecito” Krüg tiene a cargo, junto a Wanda Benavídez, a diez personas con distintas discapacidades.

De lunes a viernes de 8 a 12, los empleados trabajan de a cinco en dos turnos. “Unos vienen lunes y miércoles, otros martes y jueves y los viernes se turnan una semana cada grupo”, contó Valero.

El 24 de mayo de 2021 se inició esta aventura comercial de inclusión y oportunidades, que, según Valero, tiene “cada vez más aceptación. Arrancamos atendiendo adentro y acompañándolos a hacer delivery, y mucha gente no quería pedir nada. Hoy en día salen ellos solos a tomar pedidos y se quedan charlando. Los tengo que llamar para que vuelvan rápido porque si no se acumulan los pedidos. Ya los conocen. Ellos mejoraron, se fueron desenvolviendo y perdiendo el miedo”.

“La sociedad nos apoyó mucho para poder comprar la cafetera. Hace dos meses nos quitaron la que teníamos en comodato porque no les servía la facturación. Pedimos donaciones y compramos la propia hace una semana. Estamos súper felices”, detalló Valero.

“Los progresos fueron terribles, mejoraron mucho, han madurado, crecido, me sorprende y me pone feliz. Había chicos que no querían salir a la calle y ahora sí. Se dieron muchos avances en poco tiempo”, reconoció quien encabeza el proyecto.

“Al principio tuvimos que lidiar para poder abrir, pero hicimos un convenio con el dueño, el locatario y la municipalidad. También tuvimos que hacerlo accesible, una rampa, un baño adaptado con lo que no contaba el lugar”, describió.

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