jueves 22 de febrero de 2024

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Ahora Mar Del Plata. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

Escándalo: monjas denuncian que los sacerdotes las abusaban sexualmente

Los curas manoseaban a las religiosas, que debían guardar silencio. "Muchas veces vi a las hermanas desnudas en la habitación, mientras él las revisaba", contó una testigo. "Se metía en mi cama y me levantaba la ropa", relató una monja

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Ahora Mar Del Plata. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

Exmonjas de Chile denunciaron que fueron víctimas de abusos sexuales por parte de algunos curas durante su estadía en la Congregación de las Hermanas del Buen Samaritano, ubicada en Molina, región de Maule, a 210 kilómetros al sur de Santiago.

"El sacerdote siempre estuvo abusando de las hermanas, sexualmente", dijo la exreligiosa Celia Saldivia, quien no especificó el nombre del cura, según el informe especial "El fin del silencio: 'No somos esclavas, somos mujeres'", del canal 24 Horas.

"Muchas veces vi a las hermanas desnudas en la habitación, mientras él las revisaba", anadió Saldivia. La exmonja lo encaró en una oportunidad y le preguntó por qué hacía eso, y él le respondió: "Es que yo nunca he visto a una mujer desnuda y quiero verla. ¿Por qué? ¿Qué tiene?".

Embed

Eliana Macías, otra de las exmonjas, confesó que fue violentada sexualmente por un sacerdote, cuyo nombre tampoco reveló. "La primera vez que me vio, en Molina (...) se me queda mirando y me dice 'esos senos están muy abajo' y me pescó así para arriba", dijo.

A eso añadió que el cura "entraba a las habitaciones", y precisó: "Entonces justo llegó a mi cama y me levantó la ropa y dijo: 'Hace mucho frío aquí'. Yo me levanté y dije: ¿quién está aquí?".

En el reportaje también se recoge el testimonio de Yolanda Tondreaux, quien reveló que los abusos comenzaron apenas se puso los hábitos: "[Un cura] me abrazó, me acercó a su pecho, ¡a su pecho!, y después comenzó a darme besitos" que llegaron hasta los labios.

Las religiosas dicen haber denunciado los hechos a su superiora, Patricia Ibarra, pero no tuvieron la respuesta que esperaban.

Tondreaux dijo que fue tratada de "mentirosa" por parte de Ibarra, quien además le ordenó confesarse con el cura al que había denunciado.

Consuelo Gómez, otra de las exreligiosas, dijo que Ibarra la trató "como si fuera una terrorista y me quitó todo" y luego tuvo que transformarse "en la sirvienta de ellas, por haber denunciado el abuso".

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te puede interesar