lunes 17 de junio de 2024

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Ahora Mar Del Plata. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
100 clubes de barrio

"La pelota del Vaticano", una historia de 100 clubes de barrio

La columna dominical en Ahora Mar del Plata de los Profesores de Historia, Eduardo Ferrer y Sebastián Ramirez.

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Ahora Mar Del Plata. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

Por los Profesores Eduardo Ferrer y Sebastián Ramirez

El barrio San Cayetano de nuestra ciudad, en los años 50´ albergo, entre sus calles de barro y veredas de tierra colorada, añejos negocios y pintorescos bares, que terminaron convirtiéndose en los primeros lugares de reunión de muchos jóvenes. Allí, los entusiastas clamaban por formar sus equipos de fútbol barrial. Tanto el club “Los 33”, como el bar de “Don José” rápidamente se convirtieron en los reductos que gestaron, sin proponérselo, el nacimiento de una de las entidades más importantes de la zona. Así nació, entre partidos de truco, bebidas fuertes y picados de potrero, el Club Social y Deportivo San Cayetano, un 9 de mayo de 1954.

Su primera sede, ubicada en Belgrano 6772, fue testigo de la conformación de los conjuntos pioneros y ya en Tres Arroyos 1845, sitio definitivo de la institución a partir de 1957, ocurrió la historia que les presentamos.

Existen muchos objetos dentro de los clubes que atesoran los recuerdos de glorias remotas y que son testimonio vivo de un pasado que ya no volverá. Cualquier lector que afirme estos dichos pensara, con justa razón, en un viejo banderín, la copa de un torneo ganado en la última fecha o la camiseta, estropeada por el paso del tiempo, de algún centro delantero goleador.

Ninguno se compara con la “bocha” del club, con ese “fulbo” antiguo que no pertenecía a nadie en particular, pero era patrimonio del “Sanca” en su conjunto. Muchas veces terminó ante el estéril vuelo del arquero, en el ángulo imaginario de un arco improvisado con pulóveres y otras tantas, aplastada por las ruedas de un inoportuno camión de carga que provenía del mercado central, cuando rodando caía a la calle.

Y esa pelota vaya que tiene historia.Los memoriosos afirman que el balón de cuero, con los colores amarillo y blanco de la bandera papal, que identificó al club San Cayetano por décadas, no solo fue una de esas reliquias que llenaron de orgullo e inflaron el pecho de sus socios.Sino que van más allá y le atribuyen un poder especial casi bendito que incluso permitió ciertos milagros deportivos.

Cuentan que ese mismo balompié de tiento, que de forma fortuita encontramos en un rincón olvidado del negocio de la familia Raimo, en plena investigación para el libro 100 clubes de barrio, dio algunos piques no solo en el campo de juego de la institución, ubicado en República del Líbano y Gascón, sino que su caprichoso andar también se hizo presente en la mismísima Ciudad del Vaticano. Incluso, aseguran que en aquella oportunidad fue bendecida por las manos impuestas y la presencia del Papa Juan XXIII, el mismo que fuera artífice del Concilio Vaticano II, permitiendo la renovación de la Iglesia Católica.

“Creer o reventar”asegura el refrán. Corríael año 1962 y el club San Cayetano se alzó con los campeonatos de primera de manera invicta y segunda división de los certámenes organizados por la Liga Regional del Sud, donde enfrentó a La Elsita, El Gaucho, Primero de Mayo y Estrada. A nadie le llamó la atención la obtención del título por duplicado, era lógico,Dios y una escuadra conformada por sus Santos jugaron para el club del Patrono del Trabajo. Los dueños de la pelota se salieron con la suya.

clubes.jpg

“El club es el encuentro del barrio, no sólo deportivo, sino de lo social”.

Sigamos protegiendo la historia y el presente de estos clubes.

También podés seguir las redes sociales de @100clubesdebarrio

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te puede interesar